SESIÓN EXTRAORDINARIA DE GALA DE HOMENAJE AL BICENTENARIO DE LA REVOLUCION DEL 25 DE MAYO DE 1809 PRIMER GRITO DE LIBERTAD DE LA HISPANOAMÉRICA.
 

(Discurso pronunciado por el Presidente de la SGHS Dr. René Fortún Abastoflor)

Con manifiesta satisfacción, en nombre de la Sociedad Geográfica y de Historia Sucre, y mío propio, hago llegar, en forma conjunta, a todos y cada uno de Ustedes, nuestro saludo respetuoso y el agradecimiento por su concurrencia a la Presente Sesión Pública de Gala de Homenaje al Bicentenario de la Revolución del 25 de Mayo de 1809 y del Primer Grito de Libertad en la Hispano-América.

Esta es una ocasión extraordinaria, porque hoy, al recodar tan insigne acontecimiento que marcó un hito en la memoria todas las naciones con las que estamos fraternalmente unidos por un pasado común, tenemos la honra de contar con la presencia de uno de sus principales gestores. Me refiero a la Universidad de San Francisco Xavier de Chuquisaca, representada por su magnífico Señor Rector, el Lic. Jaime Barrón Poveda, a quién, además, deseo expresar un agradecimiento muy especial por la distinción, confianza y apoyo otorgado a la iniciativa de esta Benemérita y Centenaria Sociedad, gracias a la cual ha sido posible ejecutar, en trabajo conjunto, una publicación imperecedera, en la que el nombre de ambas instituciones permanecerá unido, en valioso documento de testimonio de estricto apego a la verdad histórica, para guía e ilustración de las generaciones futuras de estudiosos e investigadores de nuestro pasado.

Magnífico Señor Rector, a Ud., y a nuestra “Alma Mater”, muchas gracias

De igual manera, hago público el agradecimiento de esta Sociedad al Proyecto Sucre “Ciudad Universitaria”, a la Casa de la Libertad, al Archivo y Biblioteca Nacionales de Bolivia, a la Prefectura del Departamento de Chuquisaca, a la Honorable Alcaldía Municipal de Sucre, al Banco Nacional de Bolivia, al Banco Bisa, a la Mutual “La Plata”, a la Cervecería Nacional Potosí y a la Fábrica de Chocolates “Para Ti”, porque gracias a su gentil cooperación se pudo hacer realidad este ambicioso proyecto, en muestra clara de que “La Unión es la Fuerza”.

Al consocio, Lic Gastón Solares Ávila, debo expresarle una felicitación efusiva por su brillante idea y excelente trabajo de dirección en la publicación del Libro Recordatorio de este Bicentenario.

Me permito, a modo de introducción, una brevísima reflexión sobre aquel pasado que nos congrega en este presente, con la reafirmación de las ansias de labrar un futuro mejor para nuestros pueblos.

El tiempo, que inexorable corre sin detenerse, hace tan fugaz la vida, que resume los años en un instante y ese instante lo transforma en una eternidad. Es que la vida y la muerte no son términos contrapuestos. Tomo algunas sentencias del poeta madrileño, Don Francisco de Quevedo, en su obra “La Cuna y La Sepultura” “A la par empiezas a nacer y a morir, y no es en tu mano detener las horas” “…antes empiezas a morir que sepas qué cosa es vida…” Y es que el tiempo nos apura a que antes de ser pasado, labremos hoy la historia del futuro. Es la razón por la que hemos considerado que el mejor homenaje que se puede ofrecer a esta Cuna de la Independencia Ibero-americana, es una síntesis objetiva de nuestro pasado, como fiel y afectuoso testamento hacia el futuro. Síntesis plasmada en un libro, producto inédito de la intelectualidad contemporánea más distinguida. Libro que no lleva ningún otro propósito que el de conservar nuestra memoria colectiva en el camino del mas absoluto apego a la verdad. Así, dejamos a consideración del tiempo, el gran significado de la Singular Revolución Libertadora del 25 de Mayo de 1809, con el inicio del proceso emancipador concebido y difundido por los Doctores de Charcas.

En los primeros años del siglo XVI, en 1532 más exactamente, se produjo la llegada de los primeros conquistadores españoles a los dominios del Tahuantinsuyo. El inmediato descabezamiento de la estructura del vasto imperio incaico, que por guerra fratricida se encontraba dividido entre dos hermanos, herederos del trono, facilitó aquella acción de conquista y sometimiento ejecutada con tan sólo 140 expedicionarios. Así se inició un cambio, un cambio de corte exclusivamente político. Los naturales de América, no cambiaron su situación personal. Lo único que se modificó fue la identidad del gobernante. De acuerdo al libro “La conquista del Alto y Bajo Perú” del insigne historiador William Prescot, la monarquía gobernante en el imperio Incaico, con un fundamento teocrático, reconocía en su monarca al dueño de vidas, bienes y haciendas de sus súbditos y de todos los demás. Como cualquier reino o imperio, previo o contemporáneo, este cargaba en las espaldas de su pueblo el precio de su fastuosidad y poder. El peso de la conquista expansionista o el dolor de las luchas internas.

Sometido y cruelmente asesinado Atahuallpa, se inició el cambio político al que me refería. Los quechuas trocaron el yugo que los unían al Cuzco por las similares cadenas de sometimiento a la nueva monarquía madrileña. Difícil decir cual era mejor o peor, en cuanto a la satisfacción de los súbditos. Existen muchas historias, cuentos, leyendas y hasta fábulas, en pro y en contra de cada una. Lo único cierto es que el americano solo conoció al vasallaje y el sometimiento varios siglos antes de la conquista y algunos siglos mas, después de ella.

Sería ingrato no reconocer, que en lapso de los 270 años siguientes, el gobierno peninsular aportó, en modo por demás significativo, al desarrollo cultural de esta parte de sus nuevos dominios. La creación de colegios y universidades; la instalación de tribunales de administración de justicia, brindaron un avance importante en la ilustración popular. Fueron, entre otras cosas, la contraparte brindada por la riqueza lograda con la explotación, a veces despiadada, de sus recursos humanos y naturales.

Por azares del destino, esta pequeña villa, fue elegida el 27 de junio de l552, como sede del nuevo Obispado del Perú. En 1555, el emperador español Carlos Quinto, elevó su categoría de villa a la de Ciudad de La Plata, la primera y única, en el antiguo Kollasuyo. En el reinado de Felipe Segundo, por cédula Real de 12 de junio de 1559, se creó la Real Audiencia de Charcas y la Cancillería Real, con una jurisdicción que llegaría a abarcar el territorio comprendido entre ambos océanos. Mediante provisión de 10 de abril de 1621, el Príncipe de Esquilache, dio la autorización para la fundación del Colegio Real de San Juan Bautista El 27 de marzo de 1624, se fundó la Universidad Mayor Real y Pontificia de San Francisco Xavier de Chuquisaca. En el año 1602, el 8 de febrero, el Obispado de la Plata fue ascendido a categoría de Arzobispado. La Cédula Real, de Carlos Tercero, del 3 de noviembre de 1776, autorizó la fundación de la Academia de Pasantes, Academia Forense, Junta de Practicantes que acabó con la denominación de Academia Carolina.

Varios fueron los monarcas que dispensaron sus favores y gracias en beneficio de la ya constituida Ciudad de la Plata, que fue adquiriendo innegable primacía sobre las demás villas de la enorme jurisdicción político-administrativa y religiosa, confiada a su cargo.

A la par de los acontecimientos citados, también se fueron dando a conocer las reacciones populares de los españoles ibéricos, de los españoles americanos o criollos y de los indígenas, frente a las constantes exigencias de vasallaje y tributo demandadas por la corona. Tomás Catari, José Gabriel Condorcanqui, conocido como Tupaj Amaru, Julián Apaza, llamado Tupaj Catari, son los primeros naturales en encabezar alzamientos de protesta que paulatinamente alcanzarían mayor importancia con las guerrillas encabezadas por líderes como José Eustaquio Méndez, y la singular Doña Juana Azurduy de Padilla, la mas grande entre varios otros más.

En resumen, la conjunción de la ilustración lograda en la Academia Carolina de la Universidad de San Francisco Xavier, con el conocimiento del pensamiento enciclopedista de Diderot, D’Alambert y otros inspiradores de la Revolución francesa, que comenzó con el fin de las monarquías teocráticas y hereditarias para iniciar el surgimiento de los gobiernos del pueblo para el pueblo. Las noticias conocidas de la independencia de las colonias británicas en Norte América. La experiencia de gobierno casi autónomo, desarrollada por los Oidores de la Real Audiencia de Charcas. La crisis política ocasionada por el secuestro, en Bayona, de la Monarquía peninsular gobernante, mas el descontento popular reiteradamente manifestado con alzamientos, sitios y otras acciones, dieron paso, en el momento adecuado, a la eclosión del fundamento filosófico político de la Revolución Libertadora del 25 de Mayo de 1809, que enseñó al hombre americano, por primera vez en muchos siglos, el dulce néctar de la libertad individual. Revolución que desde la Ciudad de La Plata encontraría eco el 16 de julio del mismo año en la ciudad de La Paz, el 10 de agosto de l809 en el actual Ecuador. El 19 de abril de 1810 en Venezuela. El 25 de mayo de 1810 en Argentina,.El 20 de Julio de 1810 en Colombia. El 16 de septiembre de 1810, en México. El 18 de septiembre de 1810, en Chile. El 14 de mayo de 1811, en Paraguay y finalmente el 5 de noviembre de 1811, en El Salvador.

En una lectura reza “Destruir es fácil. Cualquier loco prende fuego al templo de Diana…” Yo creo que lo encomiable en el hombre es el construir y si lo que se construye es la vida, la tarea se torna divina.

Por lo dicho, razones sobran para rendir el mayor de los homenajes de admiración a los gestores de ese surgimiento del nuevo pensamiento democrático, que posteriormente con sus emisarios, contribuiría a la existencia y vida de muchas de las repúblicas americanas, que como hijas de la nueva luz irradiada desde la Culta Charcas, hoy y siempre las sentiremos realmente hermanas.

Muchas gracias por su tolerante atención.

Sucre, Capital de la República de Bolivia, 22 de Mayo del 2009.