La Sociedad Geográfica "Sucre": Génesis del Museo y Archivo

Histórico de la Casa de la Libertad 

 

Lic. Gastón Solares Ávila

Presidente de la Sociedad Geográfica y de Historia “Sucre”

 

La idea de constituir formalmente una institución destinada exclusivamente a la elaboración de una serie de proyectos de estudio de carácter científico, sociocultural e historiográfico, según relata el recordado historiador don Joaquín Gantier, fue propuesta por el ilustre capitalino Dr. Aniceto Solares Lizarazu ya en 1878; es decir, un año antes del estallido de la guerra del Pacífico, cuando Chile  se apropió injustamente de nuestro territorio ocasionando la pérdida del  acceso soberano al mar. La materialización de la idea culminó recién en 1887 con la fundación de una institución oficial y cultural, que asumió la prioritaria tarea de una exhaustiva investigación referente al ESTUDIO DE LA HISTORIA Y GEOGRAFÍA EN BOLIVIA.  (Sociedad Geográfica “Sucre” / SGS – Boletín Nº 442 / Tomo XLV. Vol. 18; Año 1955, p. 231). 

 

Otro revelador informe a cargo del destacado intelectual Dr. Alfredo Jáuregui Rosquellas (24 de Mayo de 1945), indica que la mencionada “gestación original” de la ahora más que centenaria SOCIEDAD GEOGRÁFICA SUCRE  habría sido hecha por iniciativa de los ciudadanos sucrenses Aniceto Solares Lizarazu, José María Calvo y Ernesto Reyes, que decidieron organizar en aquella época una SOCIEDAD ASTRONÓMICA, singular asociación encaminada a  estudios astronómicos, contemplación y cálculos del espacio.

 

En la sesión ordinaria del 22 de agosto de 1887, el socio don José María Calvo sugirió adoptar la nominación de GEOGRÁFICA, pero recién transcurrido un año, por voto mayoritario, se resolvió enarbolar oficialmente la  nominación de SOCIEDAD GEOGRÁFICA “SUCRE”. (SGS – Bol. Nº 442 / Tomo XLV. Vol. 18,  Año 1955, p. 232). 

 

El año 1888, la Sociedad logró ejecutar una serie de proyectos de carácter  técnico, como fue la imprescindible  medición  bajo el sistema métrico de la distancia entre las ciudades de Sucre-Potosí (en coordinación con el Concejo Departamental de la H. Alcaldía Municipal de nuestra Capital), así como  la construcción de pilastras en cada kilómetro. Con el decisivo concurso de sus miembros, la Sociedad elaboró un excelente plano topográfico (litografiado y demostrativo en dos escalas) de la ciudad de Sucre. Simultáneamente, se llevó a cabo un censo general del número de casas, quintas y extramuros habitados, que fue formal y oficialmente reconocido en 1888, tanto por el Concejo del Palacio Consistorial como por el Consejo Universitario de la Universidad de San Francisco Xavier de Chuquisaca.  Este trabajo permitió determinar la longitud y latitud de las arterias urbanas, cuadras y  quebradas circundantes. El valioso plano fue después de gran utilidad para la  planificación en la distribución del agua potable en Sucre y de su renovado sistema de alcantarillado (SGS – Bol. Nº  60 /Tomo V. Vol. 3, Año 1905, p. 205 -206).

 

Se deduce que poco tiempo después, la floreciente SOCIEDAD ASTRONÓMICA DE SUCRE (que tenía por objetivo fundamental rectificar correctamente el meridiano de la ciudad), optó por tomar el nombre de SOCIEDAD DE ESTUDIOS HISTÓRICO GEOGRÁFICOS,  con la aparición del primer número de su Boletín en fecha 31 de enero de 1898, constituyéndose además en una precursora revista de investigación especializada sobre temas científicos en BOLIVIA. (SGS – Boletín Nº 408 -410  / Tomo XLI. Vol. 16; Año 1945, p. 2).

 

Con motivo de la celebración de las “Bodas de Oro” de la Sociedad, el  Presidente de entonces, Dr. Ángel Sandoval (Gestión 1937), en la sesión académica correspondiente, hizo una reminiscencia cronológica a propósito de su vigencia.  Fue explícito con referencia a los rasgos biográficos del  Dr. Aniceto Solares bajo el presente tenor:

                 

El doctor Aniceto Solares, iniciador y fundador de la Sociedad Geográfica, en febrero de 1887, la presidió hasta enero de 1888 dándole su forma inicial, empujándola en sus primeros pasos y sosteniéndola con gran energía en sus desfallecimientos, resultado de los obstáculos que fue necesario vencer para afirmar su vida, fortificar su desarrollo y garantizar el éxito de los trabajos que iban a emprenderse.

Era el doctor Aniceto Solares un distinguido profesional que, por amor a la juventud, por patriotismo y generosidad, abandonó casi el ejercicio de la abogacía para consagrar sus estudios a la geografía nacional, tan poco conocida y tan mal estudiada, y vino a ser un profesor de primera talla, cultivando con brillo sus amplios conocimientos, puestos al servicio del país y de la clase estudiantil, que acudía entusiasta al Colegio Junín a escuchar las clases del doctor Solares, siempre tan mesurado como franco, siempre tan disciplinado como trabajador.

 

Nació en Sucre en el año 1864, se doctoró en la Universidad de Chuquisaca, famosa en todo el continente y desde ese momento quedó, considerándolo un deber  ---que lo es para los hombres no aprisionados por el pulpo del egoísmo —consagrado al servicio de sus semejantes en todas las situaciones en que su inteligencia y buen consejo fuesen requeridos.

 

La Sociedad Geográfica que él y otros más fundaron plenos todos de un ideal de estudio útil a la patria, lo considera, con razón, la piedra angular de ese edificio que, después de cincuenta años de existencia, hoy se ufana de haber realizado una verdadera obra de importancia en el campo de las ciencias y en la esfera de las mejores colaboraciones al progreso nacional, cual es la del esclarecimiento y sondaje de algunas de las muchas lagunas que existían en cuanto se refiere al conocimiento y descripción del territorio de BOLIVIA.

 

Bajo la presidencia del doctor Aniceto Solares se aprobó el primer Reglamento social, se hicieron diversas copias de mapas y planos, se nombraron los primeros socios honorarios y colaboradores y se pusieron los primeros libros en la Biblioteca. (SGS – Boletín Nº 327 / Tomo XXXI. Vol. 12, Año 1937, p. 62 – 63)

 

Para los trabajos de empadronamientos demográficos y datos urbanísticos de la Capital Sucre, la asignación de responsabilidades a los socios de número se distribuyó así: una comisión liderada por el Dr. Aniceto Solares e integrada por sus colegas José María Calvo y Augusto Mujía, se conformó para la supervisión de los cálculos geométricos en inmediaciones o “ranchería” de la zona La  Recoleta. Los demás miembros activos de la Sociedad se encargaron del censo capitalino. Los señores Adrián Harriague y Benigno Caballero  se hicieron cargo del barrio de Surapata; Alfredo Calvo y Ernesto Reyes de la zona de Quirpinchaca. Los cuadros estadísticos  establecieron la cantidad de 20.308 habitantes y estantes como cifra total. (SGS – Bol. Nº 442 / Tomo XLV, Ver en Vol. 18 , Año 1955, p. 234).   

 

A estos pioneros de la Sociedad les correspondió también afrontar la grave coyuntura política generada a fines del siglo XIX.  Una década antes (1888 – 1898), de la mal llamada Revolución Federal (1899), la confrontación partidista entre el conservadurismo constitucional chuquisaqueño versus el liberalismo revolucionario paceño, se fue irremediablemente acrecentando.  Por ello, la Sociedad en su sesión extraordinaria de 5 de Septiembre de1889, hizo conocer públicamente su más vehemente protesta en contra del proyecto atentatorio presentado a la H. Cámara de Diputados  que proponía el traslado de la sede de gobierno a la ciudad de La Paz. El enérgico manifiesto cívico, en franca defensa de la residencia legal en la ciudad de Sucre y la Capitalidad plena,  fue oportunamente editado en un folleto, con el título de: “PROTESTA DE LA SOCIEDAD GEOGRÁFICA SUCRE”., documento histórico respaldado por sus antiguos fundadores: Aniceto Solares, Valentín Abecia, Ernesto O. Rück, Alfredo Calvo, Demetrio Toro, José María Calvo, Ernesto Reyes, Ignacio Terán, Adrían Arriague, Demetrio Córdova, Agustín Iturricha, Augusto Mujía, Enrique Urquidi, Rodolfo Solares, Néstor Salanova, Félix Sanz, Eduardo Subieta y Ricardo Mujía. Suscribieron el  acta el Dr. Aniceto Solares, en su calidad de Presidente de dicha Comisión Cívica de Reivindicación Chuquisaqueñista,  y Ernesto Reyes como Secretario.  (SGS – Bol. Nº 442 / Tomo XLV. Vol. 18, Año 1955, p. 236).

 

En esas dramáticas circunstancias de franca confrontación radical a nivel nacional, la Sociedad tuvo que lidiar contra una casi total indiferencia del medio ambiente capitalino.

 

Para  poder alcanzar sus  nobles planes y futuros emprendimientos socioculturales, la Sociedad hizo verdaderos esfuerzos.  A propósito de ello, su destacado Presidente Dr. Alfredo Jáuregui Rosquellas, dijo:

                   

Las organizaciones culturales no pueden desarrollarse, ni siquiera subsistir, en un campo de tan ardiente batalla y a través de grandes dificultades, creadas ante todo por la falta de recursos económicos, la Sociedad salió adelante, aprobó sus Estatutos, ordenó sus primeros libros, mapas y pequeños objetos de museo.  Asilada en una casa particular, regularizó su vida social. Obtuvo el reconocimiento de su personalidad jurídica y lanzó a la circulación el primer número de su Boletín (31 de Enero de1898), que fue distribuido entre las asociaciones similares del Continente y abrió las relaciones entre ésta y aquellas, gracias al canje del papel impreso. (SGS – Bol. Nº  408  / Tomo XLI, Ver en Vol. XVI , Año 1945, p. 2).
 

En concordancia con una detallada revisión de los respectivos testimonios originales, pertenecientes a la SOCIEDAD GEOGRÁFICA “SUCRE”, se conoce de las reuniones que tuvieron que llevarse a cabo inicialmente en los domicilios particulares, primero de Don Demetrio Toro, luego en la casa de Don Ignacio Terán y, después, en el inmueble del Dr. Valdez (SGS –Bol. Nº 442  / Tomo XLV, Ver en Vol. 18, Año 1955, p. 232). 

 

Una vez aprobado su Reglamento oficial el 26 de Febrero de 1887, la Sociedad reconoció las siguientes categorías de socios: de Número, Honorarios, Colaboradores y Corresponsales. En total, hacia 1909, llegaron a más de un centenar.

 

El abogado e historiador chuquisaqueño Dr. Jorge Querejazu Calvo, en su condición de ex - Director de este Templo Sagrado de la Bolivianidad, nos legó una retrospección sinóptica sobre la CASA DE LA LIBERTAD (Publicada en Diccionario

Histórico de BOLIVIA / Ed. J.M. Barnadas, p. 463-464) que textualmente ratifica:
               

“La Casa de la Libertad”, así se conoce el edificio construido a mediados del siglo XVII por los jesuitas en La Plata para el funcionamiento de la Universidad de San Francisco Xavier,  cobijó en sus aulas a estudiantes procedentes del Perú, Chile y Río de la Plata. Comprende un amplio claustro, rodeado de galerías de una planta, bajo tejados bermejos que se apoyan en arcos de medio punto, sostenidos por columnas de piedra granítica. Al fondo del mismo, en frente del zaguán abovedado, se levanta la amplia Capilla Doméstica de la Universidad, que en el periodo colonial se usaba a veces para actos académicos. A poco de terminada la Guerra de Independencia, VII-1825, se reunió en esa capilla la Asamblea Deliberante de las cinco Provincias del Alto Perú (Charcas) para decidir sobre el destino de su territorio y en ella los diputados proclamaron, por unanimidad, la independencia del país y, acto seguido, crearon lo que hoy es la República de BOLIVIA”.

 

“A partir de entonces en este recinto funcionó el Congreso Nacional hasta 1899. Pocos años después se hizo cargo de su mantenimiento la Sociedad Geográfica y de Historia “Sucre”, cuya confianza ciudadana atrajo numerosas donaciones (manuscritos, libros, mapas, pinturas, muebles, ajuar…); y en 1939 un decreto del Presidente Quintanilla le confió la conservación del inmueble. Así lo hizo hasta que, en 1986, una Ley transfirió su tuición al Banco Central. Al presente es un Museo que exhibe en sus salas reliquias históricas, efigies de personajes del pasado, valiosos documentos, hemeroteca, mapoteca y armas antiguas. Cuenta, además, con una biblioteca especializada en historia y geografía, abierta al público. Esta espléndida joya arquitectónica es, sin duda, el más importante monumento cívico-religioso de la Nación”.

 

Cabe rememorar, consumada la denominada Revolución Federal o Guerra Civil de 1898 – 1899,  que ocasionó el traslado de los Poderes Ejecutivo y Legislativo a la ciudad  de La Paz, que la Casa de la Libertad se sumergió sistemáticamente en un alarmante proceso de abandono e indiferencia interinstitucional capitalina por más de tres largas décadas. En efecto,  el Dr. Alfredo Jáuregui Rosquellas, en su discurso como Presidente de la Sociedad en fecha 15 de Febrero de 1948, hizo conocer que durante y después de la nefasta Guerra del Chaco (1932 – 1935), este Primer Monumento Histórico de BOLIVIA se convirtió prácticamente en un “depósito” del otrora departamento autárquico de Obras Públicas de Chuquisaca, ya que en su patio central se guardaban materiales como cal, arena y madera, el que además servía como garage de camiones cargados de diversos materiales. Algunos ambientes, sirvieron para almacenar  centenares de barriles de cemento importado juntamente con toneladas de hierro y madera de construcción. Una de sus salas anexas, fue destinada para guarecer desperdicios de  utilería del telégrafo y trastos sobrantes de la Oficina de Sanidad Departamental e, inclusive, decenas de pupitres escolares. Finaliza el informe del Dr. Jáuregui Rosquellas afirmando que la obra de limpieza de la Casa de la Libertad fue larga y costosa. (SGS – Bol. Nº 425 – 426 / Tomo XLIII. Vol. 17, Año 1948, p. 2 -3).

 

En los albores de los años cuarenta, la Sociedad logró la aprobación presupuestaria gubernamental de 200.000 Bs., asignados para trabajos de restauración de este Museo Patrimonial. La mitad del mencionado monto  provenía del Ministerio de Educación y, el 50% restante, de la donación de las Cámaras Congresales.

 

Luego de varios trámites burocráticos, la Sociedad logró habilitar convenientemente casi toda la infraestructura arquitectónica interior de la Casa de la Libertad. Se organizaron: el  Museo, la Biblioteca, la Mapoteca, la Hemeroteca, el Depósito y la Sala de Actos Académicos. Se obtuvo, además, el financiamiento de cuarenta mil bolivianos para la restauración de la portada original.

  

Cuando se iniciaba el período de franca consolidación institucional, el 1 de Febrero de 1946, en horas de la tarde, se produjo el lamentable derrumbamiento del muro principal del Salón de Actos y de la galería del lado izquierdo del patio central. He aquí una sinopsis de los arduos trabajos supervisados con máxima celeridad por la SOCIEDAD GEOGRÁFICA “SUCRE”, referidos en el ya mencionado discurso de su presidente Dr. Jáuregui Rosquellas:  
              

“En la realización de esta obra de reconstrucción artística e histórica, tampoco ha tenido el que os habla más intervención que la de la inspección y sugerencia artística también para la mejor obtención del fin deseado, tal es el de la restauración de la fachada de un edificio histórico y de cara a la plaza principal de la ciudad, de un monumento hermoso y elegante que contribuyera, siquiera en mínima proporción, a mejorar el estancado urbanismo local”.

 

“Empeñados estábamos en este trabajo, que como todos los que ahora se emprenden tiene que luchar con las colosales exigencias del obrero, cuando notamos que la bóveda del zaguán tenía una profunda hendidura que comprometía la estabilidad del conjunto. Inmediatamente hubo que tumbarla y substituirla; pero como la obra, en condiciones similares ofrecía serias dificultades, se resolvió cubrir el techo con un artesonado con encaje de estilo mudéjar que hiciera juego con la portada; y en verdad que el alfarje ha quedado muy bien y está ejecutado con primor”. (SGS – Bol. Nº 425; 426 / Tomo  XLIII. Vol.17, Año 1948, p. 4 – 5).
 

La SOCIEDAD GEOGRÁFICA “SUCRE” fue, pues, la más intransigente defensora de la restauración de la Casa de la Libertad.  Su  Presidente, Dr. Alfredo Jáuregui Rosquellas, tramitó fondos para la ejecución de una serie de obras complementarias en el recinto histórico. Consolidó un financiamiento de 47.000 bolivianos de la Oficina de Obras Públicas para cancelar al “tallador de piedra” por los trabajos de arte realizados en la portada de la Casa de la Libertad y cuando, a decir de su Presidente “por fin los socios podían trabajar en paz porque la obra estaba terminada, con todo en orden, con un lugar para cada cosa y poniendo cada cosa en su lugar”, la noche del 27 de Marzo de 1948, se produjo un movimiento sísmico de tremenda intensidad (6.4 grados en la escala de Ricther) que afectó gravemente la estructura de los edificios y de las casas de la ciudad. Cayeron aleros y antetechos, se desarticularon los maderámenes, se produjeron profundas grietas en algunos edificios, se hundieron los techos de varias casas, se rajaron muros, se desplomaron las bóvedas de algunos templos, se cortó el servicio eléctrico, se desencajaron varias espadañas y las hermosas torres amenazaron ruina, cundió el miedo y aún los que alardeaban valentía y serenidad fueron víctimas de  sentimientos de temor. ¿Qué fue entonces del Palacio Legislativo?

 

El revelador informe del Presidente de la Sociedad, cuyo criterio fue muy optimista, dice que:

 

…como edificio muy antiguo y de fábrica maciza, de pequeña elevación y poco antes reparado, sufrió poco, muy poco ciertamente, y al registrar los desastres pude comprobar sólo los siguientes daños: pérdida del centro de gravedad del muro principal derecho en el Salón de Honor; grietas en el  muro frontal del mismo Salón; otras grietas en el  Salón de Actos Académicos; grietas de esquina en dos piezas del primer claustro; rotura de maderas de la techumbre en la Biblioteca, etc., etc, y otras pequeñas averías que se habrían podido reparar pronto y bien con un poco de buena voluntad y con menos presupuesto, a condición de que sea bien administrado” (SGS – Bol. Nº 435 / Tomo XLIV. 18, p. 126 – 127).  
  
 

En varios oficios remitidos al Comité de Reconstrucción, el Presidente de la Sociedad, Dr. Jáuregui Rosquellas, planteó una serie de sugerencias para  la refacción y mejoras del Primer Museo Histórico de BOLIVIA, pero la respuesta durante mucho tiempo fue el silencio de las autoridades de entonces. Sin embargo, la prestigiosa Misión Española  elaboró a fines del año 1950, dos años y medio después del sismo, un importante proyecto para la  restauración de este Monumento Nacional.  El Arq. Andrés L. Boyer  presentó los  datos técnicos sobre las obras a ejecutar en el otrora Palacio Legislativo, considerando las siguientes observaciones: a) Por efectos del sismo se han producido serias grietas (textual), los muros del salón principal en sus uniones y el del fondo están seriamente dañados, b) Algunas habitaciones contiguas se desplomaron, c) El claustro y sus arcos de sostenimiento fueron seriamente dañados, d) Para el embellecimiento de la fachada, se tendría que recurrir  a la recopilación de fotografías, e) Debe procederse al acabado de las pilastras de piedra; relabrar la moldura del zócalo y los capiteles de las columnas y construir la cornisa de piedra como corresponde a la fachada, mientras que los entrepaños deben ser planchados y revocados con cal; el antetecho debe ser sustituido con teja emboquillada;  f) El zaguán debe ser embaldosado con piedra, así como el  zócalo; el plafón por una bóveda con arista primitiva; en su centro debe reponerse un farallón de hierro forjado, g) El claustro debe quedar con “piedra a la vista” e igualmente los pasillos. También mereció especial atención la restauración de los antiguos muebles tallados.

 

Con el  relato que antecede, respaldado por documentos, queda claro que por gestión de la Sociedad se logró no sólo la restauración de los daños ocasionados por el movimiento sísmico del año 1948, para lo que se obtuvo la asignación de dos millones de bolivianos, sino la conservación y mantenimiento de lo que hoy es nuestro Sagrado Templo de la Libertad y Cuna de nuestra nacionalidad.

 

En los umbrales del siglo XX, ante una profunda crisis y pesadumbre sociopolítica que se presentó en la  Ciudad de los Cuatro Nombres, causada por el violento despojo paceño de la Capitalidad  Plena,  una de las pocas instituciones eminentemente cívicas que luchó por reivindicar el trato a la ciudad en la que nació BOLIVIA, fue precisamente la SOCIEDAD GEOGRÁFICA “SUCRE”.

 

Su perseverante labor continúa y debe continuar en diversos campos de estudio e investigación, como antes y como siempre. Para citar algunos de los trabajos encarados es bueno recordar por ejemplo que en octubre de 1903, la Sociedad publicó la monumental y polifacética obra del Dr. Nicanor Mallo: “Diccionario Geográfico de Chuquisaca”, originalmente impreso en su propio Boletín. El Dr. Mallo fue también Presidente de la Sociedad desde 1921 hasta 1937.  En ese período se rubricó un acuerdo interinstitucional con el H. Concejo Municipal, mediante el cual se otorgó a la Sociedad cuatro salones ubicados al costado izquierdo del Palacio Consistorial, lugar en el que por primera vez se tuvo la posibilidad de trabajar con mayor comodidad en un local específicamente concedido para que la Sociedad cumpliera su misión en beneficio de la comunicad capitalina exponiendo (textual) “su Museo Histórico, Galería de Notables Bolivianos, Archivo de Manuscritos, Mapoteca y Cartografía”. Se tomó la  decisión de “reservar”, además, uno de estos ambientes exclusivamente para la realización de los actos cívicos de conmemoración patriótica o sesiones públicas en general (SGS – Bol. Nº 57 / Tomo V. Vol. 3, Año 1904, p. 183-184; 191-192).

 

Se reunió el patrimonio acumulado durante años. La Biblioteca, ya en 1902, contaba con más de 780 volúmenes a los que se agregaron 450 más en los próximos seis años. Existen registros del año 1909 que mencionan colecciones de 4053 folletos, 305 periódicos nacionales y una mapoteca con 491 mapas y planos, material que fue ubicado en el recinto municipal. El museo histórico contaba también con piezas de innegable valor adquiridas por el esfuerzo personal de los socios. El material fue expuesto con motivo de la celebración del Centenario de la Iniciación de la Independencia Americana. (SGS – Bol. Nº 109 / Tomo X, Ver en Vol. 4, Año 1909, p. 30).

 

Con el mismo motivo, la Sociedad participó en el cambio de nominación de algunas arterias del  legendario “casco viejo”, rebautizándolas con nombres de los patriotas protomártires o en memoria de aquellos gloriosos procesos revolucionarios acaecidos durante la dramática Guerra por la Independencia Americana (SGS – Bol. Nº 109  /Tomo X, Ver en Vol. 4, Año 1909, p. 11).

 

Revisando  las publicaciones de la Sociedad, se encuentran extensas listas de los obsequios que recibió: libros, folletos, periódicos, revistas, planos, mapas e inclusive algunas medallas. SGS – Bol. Nº 293 / Tomo XXVIII. Vol. 11, Año 1930, p. 37; y SGS – Bol. N º 287 / Tomo XVII. Vol. 11, Año 1929, p. 333.

 

Un detalle que caracterizó a la Sociedad durante muchos años es el hecho de que el trabajo no estaba en manos exclusivas del Presidente o de la directiva, sino que todos los socios participaban activamente. Por ejemplo, la estructura administrativa y funcional, en el año 1929, estaba conformada de la siguiente manera:
 

 SECCIÓN                                                  RESPONSABLE
 

  Museo………………………………………………………Benjamín Reyes M.
  Manuscritos……………………………………………….Benjamín Reyes M.
  Retratos……………………………………………………Josefina Goitia
  Mapoteca…………………………………………………..Jaime Mendoza
  Folletos……………………………………………………..Alfredo Ibarnegaray
  Periódicos………………………………………………….Julio Alvarado   
 

En otro campo, su actividad fue también  importante, pues otro ejemplo es el aporte del Dr. Jaime Mendoza -polifacético escritor y socio distinguido de la Sociedad- en materia de vertebración caminera y en la creación de provincias y cantones, en concordancia con las necesidades  de desarrollo geopolítico estratégico de Chuquisaca y BOLIVIA. (SGS – Bol. Nº 287 / Tomo XXVII. Vol. 11, Año 1929, p. 325).

 

Un quinquenio antes de la conflagración bélica con la República del Paraguay,  la Sociedad, por intermedio de su Socio de Número Dr. Ricardo Mujía, presentó una  obra documentada referente a la enconada disputa limítrofe internacional sobre el Chaco Boreal. Se adjuntaron al ilustrativo ensayo historiográfico, mapas coloniales y republicanos que justificaban la propiedad legítima de BOLIVIA sobre el área en cuestión. En sesión extraordinaria de la Sociedad del 17 de mayo de 1928 y considerándose la real importancia que tenía el documentado libro del Dr. Ricardo Mujía, para su pronta edición formal, se decidió recurrir a UNA COLECTA PÚBLICA CHUQUISAQUEÑA (SGS – Bol. Nº     287/ Tomo XXVII. 11, Año 1929, p. 330, 331 y 332).

 

La Sociedad sufrió en carne propia la tradicional indiferencia estatal para  el fomento sociocultural en BOLIVIA. En la época post guerra del Chaco, los socios de número, junto a su Presidente el Dr. Alfredo Jáuregui Rosquellas,  lograron finalmente el ansiado Decreto Supremo de 26 de Octubre de 1939, por el cual la Sociedad fue declarada  RESPONSABLE DE CUSTODIAR EL MUSEO HISTÓRICO Y LA CASA DE LA LIBERTAD EN BOLIVIA. Empero,  la  Alcaldía Municipal de la Capital Sucre no dudó ni un instante en prácticamente “expulsar”  de sus ambientes a la ya benemérita Institución, en cuanto se hizo pública la determinación del gobierno central. Como muy bien reza un viejo pero sabio adagio popular “No hay mal que por bien no venga”, pues cambió radicalmente el porvenir de LA SOCIEDAD GEOGRÁFICA “SUCRE”.  A continuación, la copia fidedigna de aquel memorable Decreto Supremo dictado por el Presidente Provisorio de la República de BOLIVIA, Gral. Carlos Quintanilla, que hizo posible el futuro cierto y estable del Primer Museo Histórico y Templo Cívico Sagrado de todos los bolivianos (SGS – Bol. Nº 425 -426 / Tomo XLIII. Vol. 17, Año 1948, p. 2):

 

PALACIO LEGISLATIVO DE SUCRE.- Se encarga su cuidado a la Sociedad Geográfica ‘Sucre’. GRAL. CARLOS QUINTANILLA / Presidente Provisorio de la República.---------------

CONSIDERANDO: Que es deber del Supremo Gobierno velar por la conservación de los edificios históricos;

CONSIDERANDO: Que el edificio del Palacio Legislativo de la ciudad de Sucre se encuentra en completo estado de abandono y demanda la realización de obras que permitan su buena conservación;

CONSIDERANDO: Que la Sociedad Geográfica ‘Sucre’ por su prestigio y tradición es la institución más indicada para hacerse cargo del cuidado de dicho edificio nacional;

DECRETA: Art. 1º.- Encárguese a la Sociedad Geográfica `Sucre` el cuidado y conservación del Palacio Legislativo de la ciudad de Sucre, en cuyo local deberá instalar el Museo Histórico, la Biblioteca y las oficinas que posee, organizándolas en forma adecuada para el servicio público.

Art. 2º.- El señor Prefecto del Departamento de Chuquisaca, en nombre del Supremo gobierno, hará la entrega oficial del Palacio Legislativo a la Sociedad Geográfica ‘Sucre’, mediante inventario y tomará las medidas del caso para que las oficinas que funcionan actualmente en dicho edificio sean trasladadas a la brevedad posible.

Art. 3º.- Autorízase a la Sociedad Geográfica ‘Sucre’ a presentar un presupuesto por intermedio del Ministerio de Obras Públicas para la refacción del local que se pone bajo su cuidado. El Ministerio de Obras Públicas incluirá en su presupuesto para 1940 la partida correspondiente.

Los Ministros de Estado en los Despachos de Gobierno y Justicia y Fomento y Obras Públicas, quedan encargados de la ejecución del presente Decreto.

Dado en el Palacio de Gobierno de la ciudad de La Paz, a los veintiséis días del mes de octubre de mil novecientos treinta y nueve años.

Gral. C. Quintanilla.--- B. Navajas Trigo.--- Gral. Ramos.--- F.M. Rivera.--- R. Terrazas.--- F. Pou Mont.--- J. Mercado Rosales.--- José E. Anze.--- A. Ayoroa.--- A. Ostria Gutiérrez.--- V. Cabrera Lozada.--- A. Mollinedo.

 

Un inventario patrimonial de los bienes de la Sociedad Geográfica ‘Sucre’,  con detalles pormenorizados, fue elaborado por el Dr. Joaquín Gantier Valda a mediados del siglo pasado (1955). Este ilustre historiador, escritor y dramaturgo  pasó a constituirse en meritorio Custodio de la Casa de la Libertad por varias décadas. Forma parte de su patriótico trabajo una catalogación cronológica intitulada: “Monografía de la Sociedad Geográfica Sucre”. Al margen de apuntar una sucinta reseña de los estudios geográficos y obras técnicas de alto nivel que estuvieron a cargo de la Sociedad, procedió a detallar los invaluables bienes patrimoniales legados por la SOCIEDAD GEOGRÁFICA “SUCRE” al Primer Museo Histórico de BOLIVIA.  Se trata de una magnífica colección de fotografías y prendas oficiales de ex – dignatarios de Estado,  de prominentes autoridades nacionales y ciudadanos notables. Son de singular importancia las antiquísimas armas pertenecientes a los Libertadores de América, como las medallas de oro y plata y muchos otros objetos de gran valor (SGS – Bol. Nº 442  / Tomo XLV. Vol.   18, Año 1955, p. 6,7,8, y 9).

 

 La Sociedad Geográfica “Sucre” tuvo la gran virtud de preservar un  patrimonio histórico, artístico, documental y bibliográfico que actualmente se encuentra celosamente guardado en el Museo de la Casa de la Libertad en la Capital de  BOLIVIA. En sus 125 años de vida institucional publicó cerca de medio millar de boletines, cuya edición fue interrumpida sólo por un receso involuntario e inexplicable desde 1975 hasta 1994.  El boletín actual, para el que se escribe este ensayo, lleva el número 484.  Además, en ocasión de celebrarse el Bicentenario del Primer Grito de Libertad en América, la Sociedad publicó un libro de lujo que contiene el trabajo de ilustres   historiadores nacionales y extranjeros, como homenaje a tan importante gesta libertaria. En el prólogo, el entonces Presidente Dr. René Fortún Abastoflor expresa: “Este esfuerzo, como no podía ser de otra manera, ha sido acompañado por la Universidad Mayor, Real y Pontificia de San Francisco Xavier de Chuquisaca que, desde el primer momento, hizo suya la idea de nuestro consocio Lic. Gastón Solares Ávila, gestor y director del proyecto, de publicar el libro. Este apoyo, ha sido tanto académico como financiero”.

 

A propósito de sus más relevantes actividades académicas, cabe señalar también que durante la gestión de 1997, esta Institución sociocultural chuquisaqueña tuvo la excelente iniciativa de convocar al PRIMER ENCUENTRO DE SOCIEDADES GEOGRÁFICAS DE BOLIVIA. En esa oportunidad, precisamente, se fundó la “Asociación de Sociedades Geográficas y de Historia de BOLIVIA”, que rindió homenaje póstumo  y por demás merecido a los ex – Presidentes mas destacados como:  Aniceto Solares , Valentín Abecia,  Agustín Iturricha, Ricardo Mujía,  Nicanor Mallo,  Angel Sandoval,  Alfredo Jáuregui Rosquellas y también a don Joaquín Gantier, que presidió el magno evento y que fue Presidente de la Sociedad y Custodio de la Casa de la Libertad durante muchos años.

 

A mediados  de los años noventa, la Casa de La Libertad, así como otros repositorios nacionales: el Archivo y Biblioteca Nacionales de BOLIVIA (ABNB), la Casa Nacional de Moneda de Potosí y el Museo de Etnografía y Folklore, ambos de La Paz (a los que se sumó el Museo Nacional de Arte y recientemente el Centro Cultural Santa Cruz) pasaron a depender en su administración de una Fundación creada por el Banco Central de Bolivia. Por ello, pudiera existir una sutil y ligera incertidumbre jurídica en lo referente al derecho propietario de los bienes patrimoniales, pero toda duda se aclara indicando que  son propiedad del pueblo boliviano.

 

En lo que respecta a la Casa de La Libertad, es importante indicar que en la gestión del Dr. Jorge Querejazu Calvo,  se consolidó la anexión de la llamada Casa Alzérreca a la Casa de la Libertad y que en la actual, de  don Mario Linares Urioste,  se espera consolidar también el ofrecimiento gubernamental de añadir al Histórico Monumento, el inmueble conocido como casa Inchausti, con el que además de ampliar la infraestructura de este Templo de la Bolivianidad, se lograría el espacio que se requiere para cobijar en él lo que en justicia pertenece a nuestra Historia y a nuestro proceso de emancipación.

 

El objetivo de este ensayo es compilar parte de la información que permite conocer la importancia que tuvo la Sociedad en la vida misma de la Casa de la Libertad, en lo que hizo para restaurarla, para conservarla y para embellecerla. La visita a este Sagrado Recinto, donde nació la Patria, implica respirar el aire del más puro civismo.

 

Por ello, se puede afirmar que una Sociedad que nació “con la noble aspiración y el patriótico objeto de hacer el estudio de la Historia y Geografía de Bolivia, para ofrecer al país, en este importante terreno, el resultado de sus humildes conquistas”, a decir de su presidente fundador, y que desde hace muchos años se denomina Sociedad Geográfica y de Historia Sucre, tiene la satisfacción de su misión cumplida, en cuanto a lo que es hoy La Casa de la Libertad, pero que continuará con el objetivo que hace más de un siglo se impusiera y que está impreso en el artículo 1 de su Estatuto: “La Sociedad fue creada para impulsar los trabajos de investigación científica que contribuyan al desenvolvimiento de los conocimientos históricos, geográficos, demográficos, antropológicos, arqueológicos, etnográficos, paleontológicos, genealógicos, ecológicos y de otras ciencias afines que contribuyen a la conservación fidedigna de las costumbres y de la Historia de Bolivia, Chuquisaca y Sucre”.