Martha Dora Salazar Burgos 
PRESIDENTA SOCIEDAD GEOGRÁFICA E HISTÓRICA DE LOS CHICHAS

 ANTECEDENTES

En el año 1.551 el Consejo de Indias creó  la Audiencia de Charcas, esta audiencia fue un centro de acción ejecutiva, administrativa y judicial, con atribuciones políticas, económicas, legislativas, eclesiásticas y militares ejerciendo control permanente sobre los Virreyes y Presidentes.

El mismo día en que la Real Cédula creó la Audiencia de Charcas, se creó también la Audiencia de Lima. La Audiencia de Charcas ejerció poder sobre lo que hoy son: Bolivia, Paraguay, Argentina, Uruguay y parte del Perú, Brasil y Chile, sus dominios se extendieron desde el Desierto de Atacama, en las costas del Pacífico hasta el estuario del Plata en el Atlántico.

En el año 1.778 el enorme Virreinato del Perú al cual había pertenecido Charcas fue dividido en dos virreinatos, con la creación del Virreinato del Río de La Plata, la Audiencia de Charcas vino a quedar bajo el mando del nuevo Virrey de Buenos Aires.

Chuquisaca, la Sede de Audiencia de Charcas fue también una ciudad universitaria, seiscientos estudiantes vivían en la ciudad y alrededor de setenta Doctores, la mayor parte en Derecho y Teología, que guiaban a estos estudiantes, más de quinientos estudiantes venían de todo el virreinato para estudiar y recibir grados en la Universidad Pontificia San Francisco Xavier.

Esta universidad fue un centro ideológico cultural de toda la región y donde se impulsó desde muy temprano los ideales de libertad, en sus aulas se formaron grandes ideólogos, venidos de todo el continente y que fueron a toda América a propalar sus ideales de libertad e Independencia.

En 1.808 el emperador francés Napoleón Bonaparte invadió España, apresando al Rey Fernando VII y nombrando como Rey de España a su hermano José Bonaparte, provocando una gran convulsión, debido a estos acontecimientos, España perdió el control de sus colonias , por lo cual comenzaron las sublevaciones en toda América.

El primer pronunciamiento de Libertad se produce en Chuquisaca el 25 de mayo de 1.809 al mando de los hermanos Manuel y Jaime Zudáñez y otros patriotas.

La revolución del 25 de mayo tuvo la trascendencia de propalar las nuevas ideas, para lo que se envió a ideólogos a las principales ciudades de la Audiencia de Charcas.

Bernardo Monteagudo es comisionado a Potosí y Tupiza, Joaquín Lemoine fue  enviado a Santa Cruz, Manuel Arce a Oruro, Tomás de Alcérreca y Juan María Pulido a Cochabamba, Mariano Michel graduado en la Universidad de San Francisco Xavier fue a La Paz, Mariano Moreno es enviado a Buenos Aires.

El pronunciamiento de Chuquisaca del 25 de mayo 1.809 alertó a las provincias de la plata hasta que el 25 de mayo de 1.810 destituyeron al Virrey Baltazar Cisneros en Buenos Aires y es nombrado en su lugar a una Junta Gobernativa, compuesta de patriotas notables. Esta junta denominada “Tuitiva” quedó bajo la presidencia del patriota Alto peruano Dr. Cornelio Saavedra, nacido en Potosí.

Cuando Buenos Aires proclamó su independencia el 25 de mayo de 1.810, su plan fue de extender su jurisdicción hasta la Audiencia de Charcas, ya que esta pertenecía al Virreinato del Rio de La Plata.

La junta de Buenos Aires organizó una campaña libertaria, conformando una fuerza militar llamada Ejército Auxiliar. Una parte de este ejército es asignado para la campaña del Alto Perú, denominado Ejército Auxiliar del Norte.

Las ideas de independencia de Chuquisaca y Buenos Aires, llegaron a los pueblos de Chichas, Potosí y Tarija, quienes se preparan para un levantamiento en contra del yugo despótico del Rey y su corte.

El primer Ejército Auxiliar del Norte se componía de 1.200 soldados comandados, por el coronel Antonio Ortiz de Ocampo, segundo jefe el general Antonio Gonzáles Balcarce. Representaba a la Junta de Gobierno Don Hipólito Vieytes, que después fue reemplazado por el Dr. Juan José Castelli, que en su juventud había sido estudiante de la famosa Universidad San Francisco Xavier en Chuquisaca, a ordenes de estos militares se pondrían a disposición patriotas voluntarios de Santiago del Estero, Córdova, San Miguel de Tucumán, Salta  y Jujuy..

A principios de Julio de 1.810 el Ejército Auxiliar del Norte, parte de Buenos Aires, en Santiago del Estero recibe trescientos sesenta y siete plazas, prosigue su marcha hacia la ciudad de Córdova, en la población de Cabeza de Tigre, próxima a Córdova se presenta una fuerza opositora al mando del Ex Virrey Santiago Liniers, la misma que es derrotada , las dudas de Ocampo para la ejecución inmediata de los rebeldes , ordenada por la Junta, provoca su reemplazo de la comandancia, que queda a cargo de Gonzáles Balcarce.

En San Miguel de Tucumán, Balcarce recluta a trescientos hombres que organizan el escuadrón de “Albalderos”, en Salta el Coronel de Milicias de Salta Martín Miguel Güemes y sus famosos gauchos se integran. En Jujuy todo el territorio se convierte en un inmenso cuartel, todos sus habitantes contribuyeron al equipamiento de las tropas patriotas con ropas, armas, víveres, cabalgaduras y otros, gran cantidad de hombres. El Ejército Auxiliar del Norte llega a Yavi, pero al encontrarse escasos de caballería y de armas, Castelli ordena a Güemes conseguir más fuerzas en la región, Güemes marcha a Tarija a reclutar fuerzas, pero a medio camino se encuentra con un ejército de seiscientos patriotas tarijeños al mando del Teniente Coronel Antonio Larrea, juntos esperan a Balcarce en Mojo, Castelli se queda en Yavi.

El Virrey de Lima José Fernando Abascal ante la noticia del avance del ejército argentino alista todas las fuerzas realistas al mando del General José Manuel Goyeneche, nativo de Arequipa, debiendo colaborar el Presidente de la Audiencia de Charcas, General Vicente Nieto y el Gobernador de la Intendencia de Potosí, Don Francisco de Paula Sanz, como jefe de Estado Mayor es nombrado el Coronel José Córdova. Balcarce recibe noticias de que el General Córdova Comandante del Ejército español en Tupiza, ha replegado sus fuerzas en la población de Cotagaita, ante esta noticia Balcarce apresura su avance hacia Chichas, el 11 de Octubre llega a Tupiza hace saber a la Junta de Buenos Aires “Que los enemigos abandonaron precipitadamente este punto el día 3 del corriente, y en el siguiente ocuparon las fuerzas a mi mando, aquellos han pasado a fortificarse en las  alturas de Cotagaita, a donde iré a atacarlos luego que consiga mi artillería, las fuerzas son superiores, pueden tener refuerzos, se hallan mejores cabalgaduras y por consiguiente no puedo arriesgarme a una acción sin dicha artillería….”. En Cotagaita las tropas de Córdova se encontraban defendidas por fosos y parapetos que unían los cinco reductos. Los dos  de la izquierda defendían el “Batallón Provincial de Potosí” en el centro los “Dragones de Chichas” y los “Lanceros de Cinti”, desmontados ocupaban los intersticios de uno y otro reducto, el “Batallón Puno” defendía los flancos de línea.

La Artillería era manejada por el Teniente Manuel Murguía, entre los oficiales que comandaban este ejército se encontraban el General Córdova y el General Indalecio Gonzáles de Socasa, los realistas se encontraban fuertemente armados. La vanguardia de los patriotas se componía de ochocientos soldados, un cañón, un obús, escasas armas.

COMBATE DE COTAGAITA

En la mañana del 27 de octubre de 1.810, la vanguardia del ejército patriota está frente al General Córdova y su ejército, que se atrincheró en Bella Vista, poblado que se encontraba al sur del río de Cotagaita, el combate se produce con el ataque de Balcarce a las fortificaciones de Córdova. Luego de cuatro horas de lucha, agotadas las municiones, Balcarce juzgó que era imposible batir a los realistas dentro sus posiciones, optó por una retirada estratégica hasta el vallecito de Cazón 25 leguas atrás.

Los españoles contraatacan en forma envolvente para cortar el camino de retirada, acción que es detenida por tropas comandadas por Güemes, facilitando la retirada del ejército patriota en forma ordenada. Historiadores como Mariano Torrente y otros reconocen, que con esta maniobra los patriotas engañaron a los españoles, sacándoles de sus fortificaciones, para hacerlos vulnerables.

El ejército patriota avanzó hasta Tupiza para reorganizarse, se incorporó la famosa caballería Chicheña al mando de Pedro Arraya y los voluntarios de Cinti  al mando de Vicente Camargo. Ante el avance de los enemigos, los patriotas avanzan hasta Suipacha, la que no consideran segura, como posición militar, por  lo cual se trasladan hasta Nazareno, donde reciben doscientos hombres al mando de Matías Balbastro, enviados por Castelli, en su mayoría jujeños, trayendo  consigo dos piezas de artillería, la tan esperada carga de municiones y la paga para los soldados.

BATALLA DE SUIPACHA EJERCITO PATRIOTA

Comandado por el General Antonio González Balcarce
INFANTERÍA
BATALLÓN  1º                                   Comandante Gregorio Perdiel
BATALLÓN 6º                                    Carlos Forest
BATALLÓN CAZADORES               Comandante Manuel Dorrego
BATALLÓN BLANDENGUES          Comandante Abrahám Gonzáles
CABALLERÍA
REGIMIENTO HÚSARES                Comandante Martin Miguel Güemes
ESCUADRÓN PRIMERO                Comandante Ramón Balcarce
ESCUADRÓN SEGUNDO               Comandante Martin Pueyrredon
ARTILLERÍA
UN OBÚS 3 CAÑONES                 Comandante Suarez 

EJERCITO REALISTA

Comandado por el General José de Córdova
INFANTERÍA
Provinciales de  Potosí Comandante Indalecio Gonzáles de Socasa
Batallones Veteranos de Borbón
Batallón Voluntarios del Rey
Batallón Puno
CABALLERÍA
Lanceros de Cinti
Dragones de Chichas
ARTILLERÍA
Dos baterías y media con diez piezas.

Después de la supuesta victoria de Cotagaita, Córdova y su ejército marchan hacia Tupiza con novecientos hombres, para tomar esta población, el 6 de noviembre, un día después que Balcarce abandonó Tupiza, Córdova llega  a Tupiza donde lanza una proclama a la población, ofreciendo dinero a cambio de que se pasen a sus filas, a medio día del 7 de noviembre de 1.810 Córdova y su ejército ya se encontraban en Suipacha, allí se enteran de los refuerzos recibidos por el General Balcarce. Desde el campo patriota salen agentes a proporcionar informes falsos, los que siendo tomados por fracciones realistas, son conducidos ante Córdova, ellos explican detalles sobre el supuesto aniquilamiento y desmoralización en que se encontraban sus enemigos. El Gral. Córdova ve el triunfo seguro y ordena alistarse para el ataque. Reconocidos por Balcarce ordena desplegar algunas fracciones de Infantería hacia la playa, pero cumpliendo nuevas órdenes, se repliegan con precipitación ante la vista de los realistas.

Córdova que había ocupado las barrancas del río adelantando una vanguardia a órdenes del Coronel Gonzáles de Socasa, al ver la apresurada retirada de los patriotas y ante la iniciación del fuego, cree en esa aparente fuga y ordena el ataque con todas sus fuerzas. Se produce un combate con la Vanguardia que dirige el Cmte. Manuel Dorrego de las fuerzas patriotas, trata de contener el ataque a tiempo que repliega sus fracciones. En lo más violento del combate de su Vanguardia dispone el General Balcarce, que el grueso de sus tropas, abandonando posición de apronte, entre en los repliegues del terreno inmediato al campo de acción y cargue contra las tropas de Córdova.

Se produce un repentino ataque con formidable empuje, siendo destrozados los cañones realistas, perforada la masa, desordenando su centro y desarticulando el ala izquierda por lo que se entregan a una desordenada fuga, ante el temor de caer prisioneros, la caballería patriota va en persecución de los derrotados , con lo que se completa esa brillante acción de armas.

Todo lo perdieron en esa Batalla los realistas, dejaron 40 muertos, 14 heridos, 150 prisioneros, varias cargas de plata sellada, toda su artillería, víveres, banderas que pasaron a ser trofeos victoriosos de los patriotas. Entre los patriotas hubo pocos muertos y heridos. El magnífico triunfo obtenido en Suipacha es y será un hecho brillante en la historia de Bolivia y Argentina.

La Gaceta de Buenos Aires del día 29 de noviembre de 1.810 decía: “La Junta ha resuelto a más de los ascensos militares con que serán premiados los que se hayan distinguido en la acción, apenas venga el detalle de ella, todos los oficiales y soldados que se hallaron en el combate usen un escudo en el brazo derecho, con fondo de paño blanco, con esta inscripción LA PATRIA A LOS VENCEDORES DE TUPIZA, este distintivo queda establecido por regla general en el ejército y mediante él todo soldado llevará a la vista toda la historia de sus campañas, en premio a su valor y estímulo para sus conciudadanos”

En la misma Gaceta de esa fecha estaba la imagen de una medalla, con una inscripción: “La presente medalla acuñada para el uso de los que más se destacaron en la Batalla de Suipacha”. Era de plata dorada al fuego con un peso de 13 gramos y la particularidad de carecer de reverso.

“El combate de Suipacha fue extraordinario por su estrategia, por el valor de los interventores y por su situación geográfica.

Esta batalla fue la lección aprendida, de los insurgentes campesinos chicheños, cuya cátedra estaba en los campos de lucha, en las aldeas y las villas donde los próceres ponían  en práctica las lecciones aprendidas, de estrategias incontrolables y bien diseñadas por la inteligencia. La valentía de los próceres era comparada por las más sobresalientes del mundo. Ellos volcaron su sentimiento para defender la justicia, el derecho de los pueblos, de los hombres y la vigencia de las leyes” Rev. P. Valentín Manzano Castro.

“La luz brillante que le da personalidad única a los chichas, está en haberse constituido en el baluarte histórico del Alto Perú, durante la guerra de la independencia, el 7 de noviembre de 1.810 para los chicheños viene a conformar el cimiento de la nacionalidad boliviana, así lo declara el D.S. del 28 de noviembre, cuando dice que la Patria rinde su homenaje a los vencedores de Tupiza”. (Dr. Ángel Castro Santos).

Parte del Dr. Juan José Castelli a la Junta de Buenos Aires:

“CUARTEL GENERAL DE TUPIZA, 10 de noviembre de 1.810. Al Excmo. Señor Presidente de la Junta de Gobierno de Buenos Aires. Ratifico a U.S. la satisfactoria noticia del triunfo más completo que pueda creerse de nuestras armas en la acción de Suipacha en la tarde del 7 del corriente sobre el enemigo, que participé en oficio de dos de la mañana del siguiente día desde mi alojamiento de Yavi. El enemigo perdió la única bandera real que traía, pues las demás eran trapos enastados de mojiganga; perdió cuatro cañones que condujo con más de mil tiros, sesenta mil cartuchos de fusil, tres zurrones de dinero, innumerable armamento, más de cuarenta muertos recogidos allí , catorce heridos, ciento cincuenta prisioneros, tomados en el sitio entre los cuales tres son oficiales y el  guarda parque de artillería y los demás dispersos  y derrotados, sin saberse los muertos y heridos en la dispersión de los cerro, dejando mulas y prendas. Con la noticia de la derrota, ha fugado el Presidente Nieto con sus tesoros de Cotagaita. El General Córdova en oficio y por parlamento del día ocho, confiesa su derrota reconoce y jura la Junta y propone capitular; pidiendo misericordia y el indulto de la vida y haberes para sus oficiales, sargentos, cabos y soldados pasados y otras personas asegurando  la reunión de las Provincias del Virreinato; sobre lo que no es oportuno publicar las contestaciones.

Se han tomado las avenidas de la fuga de los Jefes y avanzan nuestras tropas a franquear el paso para Potosí, la Plata y La Paz, y si es preciso hasta dar con el Virrey Abascal – dado caso que espere- que no hay quien se pueda oponer con efecto al Ejército de la Capital y sus provincias aliadas, lleno de honor patriotismo y virtudes. Tenga la alta satisfacción de participarle a U.S. de que todos lo celebren y se congratulen en inteligencia de que con esta fecha lo hago difusa y circunstanciadamente a la Excma. Junta Gubernativa, a cuyos pies remito la bandera por el Capitán Tello para trofeo de nuestro Gobierno y de sus armas. De U.S. muchos años (fdo. Juan José Castelli)

CONSECUENCIAS

La victoria de Suipacha influyó en la Independencia de toda América, porque con esa primera batalla ganada a los realistas opresores, se vió que los españoles no eran invencibles, que se los podía expulsar de América.

Siguiendo el ejemplo del triunfo de Suipacha, se produjeron otros pronunciamientos revolucionarios como en Potosí el 10 de noviembre, derrocando a las autoridades españolas, después Chuquisaca, el 12 de noviembre desconoce a las autoridades peninsulares, Cochabamba, Oruro y La Paz reconocen a la junta de Buenos Aires.

CONCLUSION

El Ejército Patriota partió desde Suipacha con dirección a Potosí, gran parte de los soldados jujeños se volvieron a su territorio de origen, igualmente trescientos patriotas Tarijeños se volvieron a su tierra, y los otros trescientos tarijeños al mando de Larrea lo acompañaron al Dr. Juan José Castelli a Potosí y posteriormente más al Norte, ellos no pidieron paga por sus servicios, pero Castelli los colocó en posiciones sin importancia, los tarijeños se molestaron e indignados de tal política discriminatoria, después de protestar ellos también se volvieron a Tarija.

Sin embargo Castelli hizo reformas radicales en el Alto Perú, políticas y sociales, las cuales eran muy avanzadas para ese tiempo, Castelli quiso honestamente mejorar la suerte de los indígenas y librarlos de toda servidumbre.

El Ejército Auxiliar llegó a Potosí el 9 de enero de 1.811 a órdenes de Viamonte, quien luego alcanzó Oruro, para continuar a La Paz, pasando  esta ciudad, se instaló en Laja. El triunfo de Suipacha fue muy significativo, cundió el pánico en las filas realistas, especialmente en Lima, esta Batalla hubiese sido decisiva para acortar la Guerra de la Independencia, de no mediar la demora criminal del Armisticio de Laja.

Las instrucciones del Gobierno Central eran de no combatir más allá de las fronteras del Virreinato del Rio de la Plata y de negociar con Goyeneche. Por lo cual Balcarce solicitó varias veces su retiro de la Junta, considerando que su presencia ya no era útil, porque ya no había el riesgo de defender la libertad de su patria en un campo de batalla.

Durante esa demora que mantuvo el Ejército Patriota estacionado, fue minando la moral de los soldados. Balcarce pidió nuevamente su retiro del Ejercito Auxiliar, Güemes también se había retirado de su mando, Larrea igualmente se retiró por considerarse un jefe militar sin Ejército.

Si bien Balcarce era General en jefe, no poseía autonomía y dependía de los Directores de la Junta a través de Castelli, quienes no tenían intención de pasar el Desaguadero que era el límite con la jurisdicción del Virreinato del Perú, política suicida que llevó a negociar con Goyeneche, cuando la victoria estaba de parte del Ejército Patriota frente a un debilitado Ejército realista sin capacidad operativa, permitiendo a Goyeneche reorganizar un poderoso Ejército de 7.000 efectivos y desarrollar acciones de inteligencia y espionaje que actuaron en detrimento del Ejército Patriota, el que fue derrotado con caracteres desastrosos en Guaqui, prolongando 15 años una guerra que se mostraba definida.

Bibliografía

LA DRAMATICA INSURGENCIA DE BOLIVIA; Charles W. Arnade; 1.982  
HABLEMOS DE LOS CHICHAS; Dr. Carlos Torres Doria  Medina  
RESEÑA HISTÓRICA DE LA PROVINCIA SUD CHICHAS; Martha Dora Salazar Burgos; 2.002 BATALLA DE SUIPACHA; Luis Alberto Grimni; 2.007.