ACTO DE HOMENAJE  AL  "CORONEL MELCHOR DAZA"  

 PRESENTACIÓN DEL LIBRO “MELCHOR DAZA BREVE - BIO – BIBLIOGRAFÍA ILUSTRADA” 
Autor: Dr. Ernesto Daza Rivero

PATROCINADO POR LA CASA DE LA LIBERTAD, LA FUNDACIÓN CULTURAL DEL BANCO CENTRAL DE BOLIVIA Y LA SOCIEDAD GEOGRÁFICA Y DE HISTORIA “SUCRE”

DISCURSO DEL  DR. ERNESTO DAZA RIVERO 

Señor, Custodio y Director de la Casa de la Libertad, Lic. Mario Linares Urioste.
Señor. Dr. José Luís Baptista Morales, Ministro de la Excelentísima Corte Suprema de Justicia de la Nación.
Señor, Dr. Hugo Suárez, Ministro de la Excelentísima Corte Suprema de Justicia de la Nación.
Señor, Coronel, representante de la Región Militar Nº 4.
Señor, Presidente de la Sociedad Geográfica y de Historia “Sucre”, Lic. Gastón Solares Ávila.
Señor, Vicepresidente de la Sociedad Geográfica y de Historia “Sucre” y responsable del Boletín de esta Institución benemérita, Dr.  Antonio Dubravcic Luksic.
Distinguidos Socios de la Sociedad Geográfica y de Historia “Sucre”.
Señores representantes de la prensa.
Señoras y Señores:

EL HONOR DE ESTAR EN EL “SALÓN DE LA LIBERTAD”.

Al ingresar a la “Casa de la Libertad” y más aún, al cobijarnos este “Salón de la Independencia”, nuestras mentes y nuestros espíritus se ven invadidos por los más altos valores de civismo y de Patria.
Es para nosotros, un verdadero honor que, los representantes de tan simbólicas y significativas instituciones que me precedieron en este acto, hubieran expresado tan nobles y generosas palabras  en memoria del Coronel Melchor Daza, prócer de la Guerra de los 16 años, firmante del “Acta de la Independencia” del 6 de agosto de 1825, Constituyente de 1826 que aprobó la Primera Constitución Política del Estado, varias veces Diputado por Potosí, Militar, Legislador, Munícipe, victorioso en Las Piedras, Tucumán, Salta, Pichincha y Tumusla; en las campañas de Yanacocha, Socabaya e Ingavi, la misma que consolidó la Independencia de Bolivia; por lo que, a través de sus personas, presento mi gratitud permanente por la organización y auspicio de tan solemne Acto, que se efectiviza en este sagrado “Salón de la
Independencuia” , en ocasión de presentar mi libro: “Coronel Melchor Daza – Breve Bio-bibliografía ilustrada”. 

II  INSTITUCIONES QUE  PATROCINAN ESTE HOMENAJE Y LA PRESENTACIÓN DE MI LIBRO 

La breve bio - bibliografía de mi ilustre antepasado, es patrocinada por la Fundación Cultural del Banco Central de Bolivia, presidida por el Profesor, Don Roberto Borda Montero, estando la Secretaría Ejecutiva de dicha Fundación, a cargo de la prestigiosa historiadora, Lic. Maria Luisa Soux de Wayar, quien, con tanta inteligencia, dinamismo y efectividad de gestión, lleva con acierto el desarrollo de las múltiples actividades de apoyo y difusión de la vida Cultural de Bolivia. 

Es justamente, esta gran intelectual boliviana, quien escribió el hermoso prólogo de esta breve bio-bibliografía ilustrada, recordándonos que: “…La historia de muchos de los hombres que lucharon durante la Guerra por la Independencia ha sido olvidada por la historiografía boliviana durante muchos años…”   

Es, el Lic. Mario Linares Urioste, quien dentro los planes y programas de difusión histórica y cultural que tiene a su cargo, como Custodio y Director de la “Casa de Libertad” de esta querida ciudad de La Plata, quien, con el mayor empeño, respaldó e hizo toda gestión necesaria para que, la “Breve Bio - Bibliografía del Coronel Melchor Daza” sea publicada, coadyuvando a rescatar del olvido a uno de los héroes de nuestra Independencia. 

Esta  publicación de la Fundación Cultural del Banco Central de Bolivia y  de “La Casa de la Libertad”, permitirá difundir y hacer conocer la vida y obra de este prócer, cuyo retrato, junto a la de otros signatarios del Acta de la Independencia del Alto Perú, fue mandando pintar por uno de los biógrafos de Melchor Daza: el venerado y recordado patricio boliviano Don Joaquín Gantier Valda; retrato que fue incorporado en la “Sala de los Diputados Deliberantes” en la gestión del Doctor Jorge Querejazu Calvo, en oportunidad de la ejecución de uno de los últimos trabajos de restauración y conservación efectivizados por el Banco Central de Bolivia.  

La síntesis biográfica del Coronel Melchor Daza que se halla impresa al pie del retrato, fue redactada por el Lic. Mario Linares Urioste. 

Gracias a todos ellos, la imagen, memoria e historia del Coronel Melchor Daza, es y será conocida, recordada y honrada en esta hermosa y sagrada “Casa de la Libertad”, cuna del nacimiento de nuestra Patria, deseando que la misma se conserve a lo largo de las generaciones.  

III  LA SOCIEDAD GEOGRÁFICA Y DE HISTORIA “SUCRE” 

Patrocina también este Acto de Homenaje al Coronel Melchor Daza,  la benemérita y apreciada “Sociedad Geográfica y de Historia “Sucre”, cuyo presidente es, el Lic. Gastón Solares Ávila, quién tuvo la bondad de presentar a quien les habla. 

La Sociedad Geográfica y de Historia “Sucre” fundada en 1886, es considerada como la más antigua de Sur América, fundada por el que en vida fue Dr. Aniceto Solares Lizarazu, institución que desde el año 1898, en forma ininterrumpida, publica su “Boletín” , siendo los primeros boletines los dirigidos por Don. Valentín Abecia.  

En estas publicaciones, han escrito verdaderos personajes de Bolivia sobre Geografía e Historia, tales como: El propio Valentín Abecia, Jaime Mendoza, Juan Misael Saracho, Alfredo Jáuregui Rosquellas, Monseñor Miguel de los Santos Taborga, Guillermo Francovich, Plácido Molina, Bautista Saavedra, Casto Rojas, Adolfo Costa du Rels, Luis Calvo, Vicente Terán, Gregorio Reynolds, Alberto Ostria Gutiérrez, Vicente Osvaldo Coutolo, Gustavo Medeiros Querejazu, Guillermo Ovando – Sanz, Leonor Ribera Arteaga, la inolvidable Sra. Graciela Urioste de Bonel, Hugo Poppe Estrambasaguas, Ricardo Mujía, Paul Rivet, Juan Maurice, Félix Aramayo del Río, Joaquín Gantier Valda, Porfirio Miranda, Julio C. Querejazu, entre los principales. 

Dentro de los Boletines, destaco los números especiales publicados en 1975, en ocasión de celebrarse el Sesquicentenario de la Fundación de Bolivia, donde se halla la biografía de Melchor Daza  escrita por Don Joaquín Gantier Valda; el número extraordinario impreso en 1995 al conmemorarse el Bicentenario del nacimiento del Mariscal Sucre y el pasado año 2009, el co-patrocinio y publicación del monumental libro del Bicentenario de Chuquisaca del 25 de mayo de 1809, bajo la dirección y coordinación del Lic. Gastón Solares Ávila. 

Asimismo, ante las generosas y bondadosas palabras expresadas por el Dr. José Luis Baptista Morales – Ministro de la Excma. Corte Suprema de Justicia de la Nación, al tener a su cargo el comentario de mi libro.  

Al Dr. José Luís Baptista Morales, catedrático universitario, Secretario General de la Universidad Mayor de San Simón de Cochabamba por muchos años, Abogado e intelectual de nota, juez y magistrado probo: mi permanente gratitud.  

IV LIBRO EN HOMENAJE A LA REVOLUCION DEL 10 DE NOVIEMBRE DE 1810, A LA MEMORIA DEL CORONEL MELCHOR DAZA Y CUMPLIMIENTO A UN DEBER SAGRADO 

Cada año, el 10 de noviembre, Potosí conmemora la Revolución Libertadora de 1810. Sin embargo, en las diferentes publicaciones de prensa, en suplementos especiales de esa fecha e incluso, en textos escolares y libros de Historia, se ignora y omite al Coronel Melchor Daza, dentro “la lista” de los próceres que participaron en esa gesta por la Independencia. 

Estas permanentes omisiones y peor aún, el olvido, afectaban al bisnieto directo del Coronel Melchor Daza, nuestro recordado padre, Dr. Ernesto Daza Ondarza, razón por la que, en forma constante, hizo lo posible para rescatar del olvido a su ilustre antepasado. 

Ahí están los artículos escritos por el Dr. Ernesto Daza Ondarza,  publicados en la prensa de la ciudad de La Paz, base fundamental del libro que hoy presentamos; ahí están las nominaciones de calles en las ciudades de Potosí y en Cochabamba; un establecimiento de educación inicial de la Villa Imperial lleva su venerado nombre. En 1975, año del Sesquicentenario de la Fundación de la República, la Universidad Autónoma “Tomás Frías” rindió un homenaje especial a Melchor Daza en Potosí.

El Dr. Ernesto Daza Ondarza en plena madurez y producción intelectual, fallece - en pleno ejercicio del Rectorado de la Universidad Mayor de San Simón  de Cochabamba – el año 1977, habiendo quedado truncada su determinación, de escribir un libro en memoria de su Bisabuelo directo. 

Estas son las motivaciones esenciales, las que, junto al deber y obligación morales y de amor filial para que, al conmemorarse el Bicentenario de la Revolución libertadora de Potosí del 10 de noviembre de 1810, escriba esta “Breve Bio-bibliografía del Coronel Melchor Daza”. 

Que mejor ocasión que en este significativo Acto, para rendir el mayor Homenaje tanto al Bicentenario de la gesta Libertadora de Potosí producida la mañana del día sábado, 10 de noviembre de 1810, como para que, se logre rescatar del olvido a un verdadero prócer de la Independencia, pretendiendo humildemente que, este, sea el inicio para que varios héroes olvidados sean también rescatados. 

Honra y gloria al pueblo de Potosí que, en forma masiva y en verdadera participación general, exigió Cabildo Abierto. Levantamiento Popular que fue provocado como consecuencia de la Batalla de Suipacha, la primera victoria del 1er. Ejército Auxiliar, enviado a las “Provincias Altas” por la Junta de Gobierno de Buenos Aires, Gobierno  al que - por jurisdicción y competencia - la Audiencia de Charcas le pertenecía desde 1776. 

Luís Subieta Sagárnaga, afirma: 

“… entre los héroes del 10 de Noviembre de 1810, descuella   MELCHOR DAZA en primera fila, organizando el nuevo cabildo y encabezando al pueblo en el levantamiento, al que le dirige una notable arenga desde una de las tribunas de la casa de gobierno, exaltando su ardor patriótico, fue quien influyó de gran manera para que el pronunciamiento por la libertad se realizara en el mayor orden y sin efusión de sangre…”   

Junto con Melchor Daza rendimos nuestro tributo de gratitud en memoria a todos y cada uno de los próceres del 10 de Noviembre de 1810, OLVIDADOS INGRATAMENTE POR LA HISTORIA. 

V A PROPÓSITO DE TUMUSLA 

Estando ya, el libro impreso, aquí en Sucre,  los meses de abril a octubre del 2011, en un medio escrito de comunicación social de la ciudad de Cochabamba, se publicaron artículos, referentes a misivas sobre la Batalla de Tumusla, poniendo en duda la existencia del último combate por la Independencia Patria, hecho histórico provocado por la defección del Teniente Coronel Carlos Medinaceli contra su propio Comandante, el Mariscal Pedro Antonio de Olañeta . 

Con esto, se pretendería afectar a publicaciones de prestigiosos historiadores, como Don Mariano Baptista Gumucio, Augusto Villarroel Triveño, Valentín Abecia López, Julio Ortiz Linares, entre otros; así como autores fallecidos como lo son el Dr. Ernesto Daza Ondarza y el Dr. Jorge Querejazu Calvo. 

Este solemne Acto, es el lugar apropiado para  expresar en forma contundente y enérgica que la Batalla de Tumusla fue un hecho histórico de existencia real y física, ocurrida el 1ro. de abril de 1825. Siendo ésta, la última victoria patriota producida por el enfrentamiento de la división “Dragones de San Juan” jefaturizada por el General José María Pérez de Urdininea y su segundo Comandante, Teniente Coronel Melchor Daza, quienes presidieron la División Protectora del Orden y de los Pueblos del Alto Perú, organizado en Salta por el General Juan Antonio Álvarez de Arenales. 

Esta fuerza militar ingresó a Charcas en Enero de 1825, revelándose contra Arenales.  

El Coronel Charqueño, Don José María Pérez de Urdininea, desde fines de enero y febrero entró en contacto a través de diversas cartas con el General Antonio José de Sucre. 

Los “Dragones de San Juan”, libertaron y ocuparon Tarija, Cotagaita y Tupiza. Esta fuerza militar fue reforzada con los montoneros del célebre guerrillero Eustaquio “Moto” Méndez, a las que, en Cotagaita,  se les suma el Teniente Coronel Carlos Medinaceli con cerca de 300 hombres pertenecientes al Ejército Español. Fue esta fuerza militar, la que enfrentó en Tumusla al último Ejército Realista que comandaba el Mariscal Pedro Antonio de Olañeta.  

La cruenta Batalla de Tumusla, duró desde las 3:00 de la tarde hasta las 7:00 de la noche del 1º de abril de 1825. 

Así se tiene demostrado en forma conteste y uniforme, a través de documentos esenciales, fuentes primarias e importantes libros de historia; tales, como los escritos por  Mariano Torrente en 1830, Gral. Andrés García Camba en 1846, Manuel José Cortes en 1861, documentos primarios del Archivo Histórico de la UMSA (Colección Gutiérrez), publicadas con otros documentos sobre la Independencia de Bolivia, seleccionados del Archivo Histórico de Sucre  y de la UMSA en La Paz; siendo la más importante de las referencias, de la Batalla de Tumusla, la que se encuentra en la propia Acta de la Independencia del 6 de Agosto de1825 que, a la letra dice: 

“…El mundo sabe también… que… los altoperuanos han abatido el estandarte de los déspotas de Aroma y la Florida, en Chiquitos, Tarabuco, Cinti, en los valles de Sicasica y Apopaya, TUMUSLA y otros puntos diferentes…”    

Por lo expuesto, probado y demostrado irrebatiblemente, el negar la existencia de la Batalla de Tumusla, es negar la propia Acta de la Independencia del Alto Perú. 

Estando demostrada la existencia física y el hecho histórico de la victoria de Tumusla, ante las publicaciones anteriormente señaladas, la familia sucesora del Dr. Ernesto Daza Ondarza, desagravia públicamente su sagrada memoria, en este significativo acto. Es por ello que, con mayor fundamento, el libro que se presenta hoy, se halla dedicado al Dr. Ernesto Daza Ondarza.  

El Coronel Melchor Daza, no es sólo la Revolución del 10 de noviembre de 1810.

El Coronel Melchor Daza, no es sólo la Batalla de Tumusla.

El Coronel Melchor Daza se alistó a la causa por la Libertad desde 1809, con apenas 18 años de edad, comprometiéndose con Bernardo Monteagudo.

Participó en la gesta Libertadora de Potosí de 1810. Ante la persecución anunciada por el Ejército Realista comandada por Goyeneche, se enroló al primer ejército auxiliar enviado por la Junta de Buenos Aires, participando en Huaqui, Las Piedras, Tucumán, Salta, Vilcapugio, Ayohuma, Sipe Sipe.  

Auxilió a la ahora, Mariscala del Ejército del Estado Plurinacional de Bolivia, Doña Juana Azurduy de Padilla, protegiendo y escoltándola, sana y salva hasta Salta.  

La victoria de la Batalla de la Tablada de Tolomosa, las Campañas argentinas; la gloriosa victoria de Pichincha que dio libertad a la República del Ecuador. 

Melchor Daza luchó los 16 años por la Patria, y continuó buscando su consolidación hasta su muerte a los 75 años de edad, acaecida en 1866. 

Es por eso que, al leer las sagradas páginas del Acta de Independencia del Alto Perú, podemos reconocer perfectamente los actos de este héroe olvidado: 

“… Después de diez y seis años que la América ha sido un Campo de batalla, y que toda su extensión los gritos de Libertad repetidos por sus hijos, se han encontrado los de los unos con los de los otros, sin quedar un ángulo en toda la tierra, donde este sagrado nombre no hubiese sido el encanto del americano y la rabia del español… El mundo sabe que el Alto Perú ha sido, en el continente en… América, el Ara donde se virtió la primera sangre de los Libres y la tierra donde existe la tumba del último de los tiranos…”   

 Melchor Daza, diputado por Potosí suscribió el Acta de la Independencia del Alto Perú el 06 de agosto de 1825, junto a los otros 47 asambleístas que fueron elegidos por el pueblo, en cumplimiento al célebre Decreto de 9 de febrero de 1825. 

En 1826, en su condición de diputado constituyente, participó en la aprobación de la primera Constitución Política del Estado. Sirvió como munícipe a su pueblo Potosí y defendió a su amada Patria Bolivia en Yanacocha y Socabaya, así como en Ingavi. 

El Coronel Melchor Daza, nunca busco altar y gloria, sino que, en palabras de Joaquín Gantier Valda:

“… Combatió con las armas materiales y las del pensamiento... combatió por la verdad y la justicia…”   

VI  HOMENAJE A LOS HÉROES, PRÓCERES Y VÍCTIMAS OLVIDADAS DE LOS 16 AÑOS DE LUCHA POR LA INDEPENDENCIA DE CHARCAS 

Finalmente, sería una nueva omisión y sería por tanto, injusto que, en este mes de agosto – Aniversario de la Fundación de Bolivia – no rindamos el mayor homenaje de recuerdo y gratitud a todos y a todas – Héroes y Heroínas – olvidados e ignorados que sacrificaron sus vidas y ofrendaron su sangre a lo largo de los 16 años de lucha por la Independencia de Charcas.
Cerca de 2.500 restos humanos yacen en las frías punas altiplánicas de Vilcapugio y Ayohuma en el Distrito de Potosí.

 Las primeras víctimas caídas como consecuencia de los levantamientos del 25 de mayo en Chuquisaca y 16 de julio del año 1809 en La Paz. Los caídos en las Revoluciones del 14 de septiembre en Cochabamba, del 24 de septiembre en Santa Cruz de la Sierra, del 6 de octubre en Oruro, 10 de noviembre en Potosí, todos, el año de 1810. Las valerosas mujeres, ancianos y niños de la Colina de San Sebastián – Coronilla – en Cochabamba el 27 de mayo de 1812.

Los muertos en Huaqui, Sipe Sipe, Apacheta de Huanuni, Guanipaya, Coripata, Suipacha (1812), Yavi, Tucumán, Salta, Quiarquivi y Sacaca, Pocona o Quehuiñal, en La Laguna. El Villar, en La Tablada de Tolomosa; en Pichincha que dio Libertad al Ecuador; en Tumusla. 

La Florida, San Pedrillo, Angostura, Ayopaya, Tarija, Cinti, Porco, el Tejar, el Puesto del Marqués, Challapata, San Pedro, Pocoata, Veintaimedia, Sorasora, Santa Barbara, Presto, Río de San Juan en el partido de Cinti, Culpina, Yamparáes, Charapaza, Valle de Segura, Valle Grande, Mojos y Chiquitos, las Garzas, Totacoa, Tarabuco, Sopachui, Tarapaya, Campo de San Roque.  

Chacaltaya, Cotagaita, Aroma, Nazareno, Tarvita, Las Carretas, La Florida, Viloma y Falsuri. El Pari, Mohosa, Caraza y Tapacari, Larecaja.  

Los guerrilleros de Ayopaya e Independencia: José Manuel Chinchilla, Baltazar Cárdenas,  Eusebio Lira, Manuel Miranda, el Tambor Vargas y su familia, Pedro Álvarez, Pio Hermosa, José Domingo Gandarillas, Mariano Mendizábal, Vicente Villarroel.

Los caudillos indígenas Katari, Choquetijlla. En La Paz, Sica Sica, Larecaja, Inquisivi; José Miguel Lanza y familia, José Martin Espárraga, Santiago Fajardo, Cárdenas.

Manuel Asensio Padilla, Doña Juana Azurduy de Padilla, Huallparimachi, Inojosa, Mariano Antezana, Gandarillas, Ferrufino, Carlos Taboada, los 400 jóvenes Chuquisaqueños que dieron alcance a Belgrano para ser enrolados en su ejército. 

Warnes en Santa Cruz, Vicente Camargo en Cinti, Zarate, Rolando y Betanzos en Porco, Don Juan Manuel Muñecas. 

Don Manuel Torres fusilado luego de la Batalla de Viloma y/o Sipe Sipe (1815); Ramón Rojas y su sobrino Manuel Rojas; los 3.000 indios Quechuas encabezados por Idelfonso Carrillo, Pedro Calisaya y Prudencio Miranda, el caudillo Zerna; Juan Crisóstomo Esquivel; el cura Mariano Polanco, Jacinto Cueto, Agustín Ravelo, Estevan Fernández; José Manuel Mercado. Uriondo, Aviles y el Moto Méndez; el Comandante Manuel Toro, el Curito, Mariano Camargo.     

A todas las heroicas mujeres que siguieron y acompañaron a los ejércitos patriotas y a las partidas guerrilleras y de las republiquetas. 

El caudillo Cumbay y los 2.000 flecheros de los chacos Chuquisaqueños y de Tarija; y tantos otros centenares de batallas y encuentros de partidas guerrilleras patriotas contra el ejército español.  

La participación de indígenas quechuas y aymaras del altiplano y valles de Charcas; de habitantes de los llanos amazónicos y las tierras de Mojos y Chiquitos, los que no sólo participaron con hombres, si no que, también dotaban de agua, alimento, sombra o abrigo para las tropas y forraje para las bestias. 

A todos aquellos sin rostro.

A todos aquellos sin nombre en sus tumbas.

A las viudas y los huérfanos; a los padres que perdieron a sus hijos.

A los desterrados y emigrados. A los sentenciados a la horca o ejecutados con la pena del garrote, cortadas sus cabezas para calzarlos en picas o lanzas pretendiendo apagar el fuego de la LIBERTAD.

A todos los que derramaron su sangre, por esta Tierra Bendita.

Esa fue la sangrienta guerra por la Independencia de Charcas, a la cual pertenece el Coronel Melchor Daza. 

¡Honor y Gloria a todos ellos! 

Muchas Gracias, 

Dr. Ernesto Daza Rivero 

Sucre, 11 de agosto de 2011

PRINCIPALES FUENTES DOCUMENTALES Y BIBLIOGRÁFICAS SOBRE LA VICTORIA DE TUMUSLA: 

1.- “Acta de la Independencia del Alto Perú” de 6 de agosto de 1825; - Banco Central de Bolivia – “Acta de Capitulación de la Batalla de Ayacucho – Sesquicentenario, 1824 – 1974”; Lit e Imp. Unidas S.A., La Paz, 1974.
2.- “Memorias para la Historia de las Armas Españolas en el Perú”; General Andrés García Camba; Tomo II; establecimiento tipográfico de Dn. Benito Hortelano; Pasadizo de S. Gimés, No. 3; Madrid, 1846. (Págs. 387 Y 388 – Apéndice; “Relación de los jefes, oficiales y otros individuos dependientes del General Pedro Antonio de Olañeta, destruida en la quebrada de Tumusla en la acción de 1º de abril, que se han presentado a este gobierno (el de Salta) y pasan a embarcarse para la Península en el punto de la capital de Buenos - Aires”.
3.- IB-ID (obra citada); Págs. 187 y 288. “…. En tal estado (Olañeta) recibió la noticia de que el caudillo Urdininea había entrado en Tupiza con un escuadrón de la División de Arenales … ”
4.- “Historia de la Revolución Hispano - Americana” Mariano Torrente; Tomo III, Imprenta de Moreno, Plazuela de Afligidos, No 1; Madrid, 1830. ; Págs. 514 y 515
5.- “Biblioteca de Mayo”- Tomo XVII, Segunda parte, pág. 15805 (citado por Florencia Ballivián de Romero; “José María Pérez de Urdininea – un General de la Independencia 1819 – 1825”, Emp. Editorial Universo, La Paz, 1979) Cartas y partes militares sobre Tumusla que envía Pérez de Urdininea a Juan Antonio Álvarez de Arenales; Págs. 91 y siguientes.
6.- Archivo Histórico de la Universidad Mayor de San Andrés de La Paz, Documentos 342, 343, 347, 349, 355 y siguientes (Cartas de Carlos Medinaceli a José María Pérez de Urdininea y del general José María Pérez de Urdininea al general Antonio José de Sucre/ marzo y abril de 1825) Citados por Florencia Ballivián de Romero, ob.cit., Pág. 91 y siguientes.
7.- Banco Central de Bolivia. “Documentos sobre la Independencia de Bolivia”; Academia Nacional de Ciencias de Bolivia; Selección y notas de Valentín Abecia Valdivieso, junto con Gunnar Mendoza Loza, Alberto Crespo Rodas y Joaquín Gantier Valda. Imp. Offset del BC de B. La Paz, 1983. (Págs. 75 a 77; 91 a 95; 97 a 99; 101 a 103; 105 a 107: Proclamas, capitulación y cartas sobre la victoria de TUMUSLA).
8.- “Sucre y la Organización de la República de Bolivia en 1825”; Gunnar Mendoza L; Editorial Judicial; Sucre, 1998. (Cartas de José Antonio de Sucre a José Maria Pérez de Urdininea y a Carlos Medinaceli referentes a la Batalla de TUMUSLA; págs. 111, 116-125, 129, 136, 148, 157, 163-165, 182, 183, 205, 306, 307, 310=314, 343, 366, 524 y 655 (Carlos Medinaceli); 22, 111, 118, 124, 129, 136, 155-157, 160, 164-166, 168, 182-184, 187, 197, 205, 230, 290, 313, 336, 354, 456, 629, 684-686, entre las principales)
9.- “Documentos referentes a la creación de Bolivia”; Tomo I; Vicente Lecuna; Edición publicada por el gobierno de Venezuela; Imprenta Nacional, Caracas 1975. (Proclama del general Arenales y Cartas de Sucre y Arenales sobre Tumusla. (Pág. 141, 143 a 160).
10.- “Fragmentos de la Patria”; Alberto Crespo Rodas (Obra póstuma recopilada por Clara López Beltrán) Edit. Plural, La Paz, 2010: (El Libertador José de San Martín, luego de la entrevista de Guayaquil con Bolívar (26-07-1822), era crear un frente por el Sur, “por el lejano lado de Charcas” con el fin de presionar a las tropas españolas que ocupaban “La Sierra” peruana – en ese entonces- y la Audiencia de Charcas. Para ejecutar dicho plan San Martín destacó al General Antonio Gutiérrez de la Fuente, ordenándole que coordine este nuevo frente con el General Charqueño José Maria Pérez de Urdininea, Gobernador de San Juan. Es así que, en enero de 1825, contraviniendo órdenes del General Álvarez de Arenales, José María Pérez de Urdininea, ingreso a Charcas vía Tarija, donde el Regimiento “Dragones de San Juan” recibió los refuerzos del guerrillero Eustaquio “Moto” Méndez, para luego continuar hacia Tupiza para derrotar al General Pedro Antonio de Olañeta. La determinación de Pérez de Urdininea y su segundo jefe, Teniente Coronel Melchor Daza, fue aprobada por el gobierno de Buenos Aires, mediante instrucción de 8 de febrero de 1825 (ver Boletín de Sociedad Geográfica y de Historia “Sucre”, No. 479; Ed. Judicial, Sucre, 1995; pág. 162).
11.- “Ensayo sobre la Historia de Bolivia”; Manuel José Cortés, Segunda Edición; Banco Central de Bolivia; Empresa Editora Gráfica Ltda.; La Paz, 1981. (Págs. 118, 119 y 120). Este autor, el primero en escribir un ensayo sobre la Historia de Bolivia el año 1861, afirma que el Mariscal Pedro Antonio de Olañeta en su trayecto de La Paz a Potosí supo que Urdininea se hallaba en Tupiza con una División del Ejército de Arenales. “…se encontró Olañeta en Tumusla a la cabeza de 700 hombres, con Medinaceli que capitaneaba 300 chicheños, y se trabo un combate que duró hasta las 7 de la noche…”)
12.- Sabino Pinilla. La Creación de Bolivia, Imprenta Americana, Madrid, 1917, (UMSA publica la 2da. Edición en 1975) – libro atribuido a José Rosendo Gutiérrez.
13.- Eduardo Fernández Olguín; “Los Archivos de Salta y Jujuy”; año 1927; Imprenta de la Universidad. Entre las páginas 22 y 23, está, “la Revista de Oficiales y del Piquete de Dragones de San Juan – 1824 - 1825” y la “Lista de Revista de la División Protectora de los Pueblos del Alto Perú”.
14.- Eulalia Figueroa Solá; “Relaciones Diplomáticas entre Bolivia y las Provincias Unidas del Río de la Plata”; pag. 35 (describe la rebelión de José María Pérez de Urdininea contra el General Álvarez de Arenales y la actuación de los “Dragones de San Juan”). Esta publicación registra el libro “Historia Americana III”, Facultad de Humanidades, Universidad Nacional de Salta; 2010.