la misión de aguairenda del aguaragüe,  arrasada por la ignorancia

Ing. José Paz Garzón
PRESIDENTE SOCIEDAD  GEOGRÁFICA Y DE HISTORIA "TARIJA"

En el siglo XIX discípulos de San Francisco de Asís, con acémilas, transitaban por los caminos de herradura del Chaco tarijeño  y norte argentino, derramando de su alforja misionera no sólo dones espirituales, sino una abnegada labor volcada en agrupar núcleos de aborígenes y fundar Misiones comunitarias de acción educativa, artístico, cultural revertir la tierra quitada a los originarios por los colonos. Una de esas Misiones, fue la de Aguairenda (antes Ñancaroinza = arroyo fresco), recostada en las faldas de la serranía de Aguaragüe, rica en hidrocarburos, Desde allí, los padres conversores del famoso Colegio Franciscano de Tarija difundieron el evangelio, en el ámbito geográfico del Chaco, hasta Tartagal, que fue territorio tarijeño. 

Al revisar los libros: El Colegio Franciscano de Tarija y sus Misiones (Alejandro Corrado, Italia1884) y Franciscanos en Tarija y…más allá (Gerardo Maldini, 1995), encontramos bellísimas palabras sobre  Aguairenda, que merecen ser difundidas.  

En el estreno de su humilde Capilla San Roque, nunca los chaqueños habían visto celebridad alguna con tanta pompa. Ese día 17 de julio de 1851, estaba engalanada con sencillos adornos; la plaza con hileras de espesos arcos con ramos y flores; la música de Itau y Caraparí se alternaba con el canto de los misioneros. En la inauguración de la Iglesia, los crepúsculos de aquel festivo día, 13 de septiembre de 1878, fueron saludados con música, repiques y salvas. Más, lo que dio el mayor realce a la celebración fue un coro de 20 niños de 8 a 12 años, vestidos de elegante uniforme, que instruidos por el diestro padre Mauricio Monacelli, y acompañados por las bandas musicales de las misiones de Aguairenda, Itau, San Francisco Solano y Tarairí, cantaron las misas recordando con su angélicos trinos los festivos hosannas, que entonaron un día los párvulos de Sión al Redentor del Mundo. Esto extasiaba a la multitud asistente, y la obligaba a elevar sus corazones del fango de la tierra y unirlos a los tiernos cánticos de aquellas almas inocentes, para dar gloria, honor y bendición al que vive en los siglos de los siglos. La fiesta duró 3 días con misa cantada y  sermones en chiriguano y castellano.  

El pueblo estaba conformado de tres espaciosas plazas, con más de 200 casas perfectamente alineadas y decentemente construidas. La plaza principal, habitada sólo por los neófitos, tenía una hermosa Cruz de 11 m. de alto, ante la cual se prosternaban los hijos de Aguairenda, reconociendo de ella todo el bienestar de que gozan, y el que esperan. Transcribimos perfectas expresiones de su fama, año 1882. La Misión de Aguairenda es la más bella posición de todo el Chaco.  “Colocada en una meseta plana y con riego abundante y seguro, en la base y lado oriental de la cordillera de su nombre, ofrece una vista encantadora para el sabio, para el poeta, para el astrónomo: parece que de su base descendiera ese inmenso piélago de tierra firme que sin escrúpulo  se extendió en un horizonte limítrofe con el astro del día. No consta más que del sitio de los misioneros con una hermosa huerta”. 

Aguairenda está llamada a ser la deidad, el edén de su provincia, el observatorio de los astrónomos, la musa de los poetas y la contemplación de los sabios: es la reina de los planos.  

Como lograron entreverlos sabios padres franciscanos de entonces, ante  la malintencionada pretensión de liberarla de su tutoría, hoy reafirmamos que la reina de los planos ha vuelto a ser la triste hija de los bosques, arrasada por la ignorancia.

 Tarija, junio de 2012