RESPONDIENDO A UN DESAFÍO   (resúmen)

Sergio Villa Urioste
Socio de la Sociedad Geográfica y de Historia "Sucre"

 El 15 de Julio del 2007 en la Revista OH!, página N°. 9, publicaron un artículo muy interesante con el título “Los herederos de la revolución de Julio”, escrito por la señorita Mónica Oblitas. 

En la página 11 se encuentra un subtítulo, “El desafío”, como parte componente del mismo. Ahí los historiadores, señora Genoveva Loza Balsa y el señor Juan Reyes Aramayo, envían un desafío a los historiadores chuquisaqueños para que demuestren con documentos donde se gestó el primer grito libertario.  

En la entrevista que les hizo la señorita Oblitas a los historiadores citados, ellos dijeron que “En Sucre (La Plata) no ha habido revolución, fue una pelea entre monarquistas, carlotistas y fernandistas”, esta hipótesis la refuto con la documentación que les mencionaré más adelante. También dicen que no “proclamaron la guerra, la independencia ni apoyaron a la revolución de La Paz”, por los documentos que transcribo, se constata que se proclamó la guerra por la independencia e incluso indujo a la población de la ciudad de La Paz al levantamiento, y con relación al apoyo que dicen que “no se le dio a la revolución paceña”, pregunto: ¿acaso los retadores no están informados cómo la Audiencia de Charcas con toda la correspondencia enviada a los virreyes, Puno y Potosí hizo todo lo posible para que no se enviaran tropas a La Plata y La Paz, y que de este modo ayudaron a las dos ciudades?, ¿ésta no es una forma de apoyar al levantamiento de Julio?, ¿no sabían que los complotados charqueños tenían sus propios problemas en su territorio?, ¿querían que manden gente armada a La Paz para que los apoyen cuando ellos mismos no tenían suficiente arsenal para sostenerse?, de los 740 fusiles que tenían, un 30% estaba en un estado inservible e irreparable. ¿Por qué los historiadores reclaman la falta de ayuda de los chuquisaqueños?, ¿acaso no acaban de decir que ellos eran “monarquistas, carlotistas y fernandistas y que no hubo revolución en La Plata?, entonces, ¿porqué reclaman que una población donde, según ellos, no hubo revolución no los haya ayudado?, al reclamar esa falta de ayuda se están contradiciendo, pues si los platenses eran monarquistas, según la Sra. Loza y el Sr. Reyes, ¿porqué reclamarles ayuda a sus enemigos fernandistas?, me confunden con sus alegatos y reclamos que ellos mismos los rebaten con sus propias hipótesis. ¡Qué contrasentido! 

Y añaden que don Roberto Querejazu dice que solo hubieron “14 muertos en los saqueos”. Busqué en su libro “Chuquisaca 1538 – 1825” y esta frase no la hallé, solo encontré en la página 574 lo siguiente: 

“Esta mañana, quienes acudieron al hospital y a la misericordia en busca de sus parientes o amigos que habían sido alcanzados por los disparos de fusil hechos desde la casa presidencial, encontraron 15 muertos y mayor número de heridos.”
Y en esa página no dice que murieron “en los saqueos”.
 

Continuando el mismo párrafo de la entrevista dicen: “y solo tres (muertos), de acuerdo a otro destacado investigador como Estanislao Just.” En la página 124 de su libro “Comienzo de la Independencia en el Alto Perú”, está este escrito: “a la vista de varios cadáveres de los muertos de la noche anterior, volvió a encender la chispa”. Y en la página siguiente añade: “otro grupo había acudido al hospital de San Juan de Dios, sin duda atraído por el sordo rumor del elevado número de muertos – se decía que habían sido más de treinta los cadáveres recogidos”. Luego, los retadores siguen argumentando: “No hubo ningún condenado a muerte, ni tampoco excomuniones o anatemas”. Parece que los historiadores que lanzaron el desafío creen que como no ocurrió en Chuquisaca nada de lo dicho en la anterior frase, ya es suficiente prueba que en La Plata no pudo haber habido una revolución, ¡vaya ocurrencia!  

El Presidente Nieto, luego de autorizar que se enjuicien y sentencien de acuerdo a las leyes a los complotados de Julio, dejó a decisión de Goyeneche los dictámenes.  

La “excomunión o anatemas” la hizo el Obispo de la ciudad de La Paz, la Santa, contra los revolucionarios, y no debemos olvidar que él era un vasallo del Rey de España y muy fiel a la Península, desde su punto de vista los conjurados estaban haciéndole daño a su Rey, ¿cómo podía castigar a esos “hombres despreciables” que osaron levantarse contra su Rey?, pues, con la única arma que tenía en esas épocas un sacerdote católico, la excomunión.  

Al final del párrafo que contesto, dicen: “Tampoco existen héroes o heroínas. (y por) Eso no puede llamarse revolución, dice el estudioso”. Yo no sé si el estudioso al que se refieren es a don Roberto Querejazu o a don Estanislao Just, en cualquier caso, primero veremos qué dice don Roberto con relación a lo que supongo que le endilgan a él: 

“Si Madrid tuvo su 2 de Mayo de 1808, Chuquisaca iba a tener su 25 de Mayo de 1809. Uno y otro suceso serían para la historia iniciación de una “guerra de independencia”. El 2 de Mayo de 1808 de la de los españoles contra los invasores galos. El 25 de Mayo de 1809 la de los americanos contra la dominación hispana.” (Eso está en la página 556). 

Y de los héroes nos da una lista escueta:

“Juan Antonio Fernández, Ángel Gutiérrez, Domingo de Aníbarro, Ángel Mariano Toro, Manuel y Jaime Zudáñez, Juan Antonio Álvarez de Arenales, Marcos Miranda, José Sivilat y Antonio Amaya.

Juan Manuel Lemoine y Manuel Corcuera, que estaban en la lista (de Nieto), lograron escapar. El 12 de Abril, fueron apresados Buenaventura Salinas, Benito Alcérreca, Manuel Arce, Francisco Ponce y Montalvo e Ignacio Cuellar. A todos les confiscaron sus papeles y bienes.”

A estos podía añadir por mi cuenta a unos cuarenta más. 

En cuanto a las heroínas:

La Srta. Mercedes Tapia, Sras. María Magdalena Aldunate, Isabel Calvimontes de Agrelo, Teresa Bustos y Salamanca de Lemoine, Srtas. Juana y Mercedes Cuiza, Sras. Rosa Sandoval de Saavedra, Casimira (María Antonieta) de Ussoz y Mozi. 

Si acaso la alusión hubiera sido para don Estanislao Just Lleó, y para no entrar en muchos detalles, solo diré que en su libro nos indica quienes y a donde fueron enviados presos varios de los revolucionarios platenses (esta lista está en las páginas 214 y 215).  

En cuanto al tenor endosado a don Estanislao: “Eso no puede llamarse revolución”, no creo que don Estanislao lo haya escrito ni una sola vez en su obra, pues sería una contradicción a lo que dice casi al final de ella (Página 560), refiriéndose al 25 de Mayo de 1809, leo algunos fragmentos: 

“… la finalidad del movimiento es claramente independentista…”
“… y su acción libertaria, supone el comienzo de la lucha que llevará al Alto Perú a la consecución de la independencia de la corona de España.”

Los sucesos de La Paz de Julio de 1809, y los del año siguiente en otros lugares del territorio – Cochabamba, Oruro, Potosí, etc. –, solamente adquieren su propia comprensión partiendo de la obra revolucionaria de Charcas………… el movimiento chuquisaqueño llega a entroncar con el que surge un año más tarde en la capital del Virreinato, Buenos Aires y con el movimiento general emancipador hispanoamericano.” 

Don Estanislao Just Lleó solamente en el “Archivo Histórico de España (Madrid)”, encontró 10.000 folios referentes al 25 de Mayo, y más aún en otros archivos españoles. Sin duda que la revolución de Mayo fue un dolor de cabeza para los españoles, caso contrario, cómo se explica tanto manuscrito sobre ese tema. 

En el segundo párrafo de la entrevista, dicen: … todas las medidas legislativas, políticas y judiciales que se tomaron luego de la formación de la Junta Tuitiva de los Derechos del Pueblo, la creación de cinco ministerios y las cuatro diputaciones indígenas, la creación del primer Ejército Libertador de América Hispana, el primer Estatuto Constitucional, la Declaración de la Independencia… 

De “las medidas legislativas, políticas y judiciales”, nunca tuve noticias, tendría que ver los manuscritos para comentar, estas medidas no necesariamente debieron ser a favor de la independencia, pues para emitirlas precisaban la autorización de las autoridades españolas que seguían administrando la Intendencia de La Paz.  

De la “Junta”, su verdadero nombre es: “Junta Tuitiva de los Derechos del Rey y del Pueblo”, pues por el Acta de su Fundación se comprueba que era monárquica, al haber sido creada para defender los territorios de Fernando VII contra la ambición de doña Carlota del Brasil y su formación fue aprobada por las autoridades españolas que administraban la Intendencia de La Paz y, no tenía ningún viso de independentista como aseveran los historiadores.  

De la creación de los “cinco ministerios y las cuatro diputaciones indígenas”, no tengo mucha información, solo sé que de cada circunscripción indígena, debía estar un cacique principal como representante para defender los territorios de don Fernando VII contra el Imperio del Brasil.  

En lo relativo al Ejército, solo puedo comentar que la pobreza de su arsenal los favoreció muy poco cuando tuvieron que enfrentarse con Goyeneche en Chacaltaya, y muchos de sus soldados eran jóvenes, y con ellos artesanos, obreros, comerciantes, entre mestizos y criollos, todos sin experiencia ni entrenamiento en estas lides, y la única arma que tenían era su férrea voluntad, valentía, arrojo y un deseo desesperado de ser libres e independientes de la Península, todos estos ciudadanos civiles se enfrentaron con un ejército mejor pertrechado, experimentado y más numeroso. Tenían pocas o ninguna posibilidad de triunfar. Estos son nuestros héroes anónimos que hicieron frente al peligro. 

¿Por qué los historiadores paceños dicen que Murillo dirigió el levantamiento si él estuvo ausente en el momento más crucial y peligroso, pues llegó cuatro horas más tarde a la toma del Cuartel y curiosamente, tampoco estuvo en Chacaltaya cuando los patriotas se enfrentaron a Goyeneche pues huyó a Zongo, dejando a los revolucionarios a su suerte y sin dirección? 

En los articulados del “Plan de Gobierno”, mal llamado “Estatuto Constitucional”, vemos que eran favorables a Fernando VII y contra doña Carlota, Princesa del Brasil. Y de independentista, no tenía nada, ni siquiera esa palabra estaba incluida en el texto, y para publicarlo, como todos sus documentos emitidos por la Junta Tuitiva, precisaban la aquiescencia de los españoles.  

La única “Declaración de la Independencia” que conozco, fue la que escribió don Félix Reyes Ortiz para su obra teatral histórico-literaria “Los Lanzas”, que posteriormente los historiadores don José Vicente Ochoa y don José Palma y V. la publicaron en sus obras como si fuera legítima, y también don Luís F. Jemio la comenta en igual forma. Los historiadores paceños que lanzaron el reto a sus pares chuquisaqueños, también la transcriben como genuina en su libro “Los hechos del primer grito libertario en la América Hispana”. Y al momento de lanzar el desafío en la entrevista, vuelven a cometer el mismo error al considerarlo como auténtico, este texto literario. 

Veamos las pruebas documentales que refutan la versión paceña, y que piden los retadores que se las presenten los historiadores sucrenses, sin embargo, para no extenderme demasiado solo adjunto unas pocas, pues las que tengo abarcarían, aproximadamente, unas cuarenta o más páginas de fragmentos como los que les leeré a continuación: 

Don Juan de Goyeneche, el 10 de Agosto de 1809, le escribió una carta al Conde de la Casa Real de Moneda de Potosí, y en la misma comenta de su hijo el Brigadier José Manuel: “… que la pericia, buen pulso y ascendencia que tiene con todos, a de apagar las chispas que han cundido en La Paz al perverso ejemplo de Chuquisaca y quiera Dios que no trascienda a otras partes.” 

Del Informe que hizo el Virrey Abascal cuando entregó la silla virreinal al nuevo Virrey Pezuela en 1816, sobre los acontecimientos ocurridos el 25 de Mayo y el 16 de Julio, copié los siguientes textos: Refiriéndose al 25 de Mayo, escribe: “… lo que había dado lugar a que el contagio se extendiese hasta La Paz, siendo ya de temer que se hiciese general en las demás provincias…”, más adelante continúa “anoche recibí la carta de Vuestra Excelencia de 23 de Julio, en que me instruye de haber trascendido a la ciudad de La Paz las turbaciones de Chuquisaca…” 

De la carta escrita en la ciudad de La Paz el 20 de Diciembre de 1809, por don José Manuel de Goyeneche y dirigida al General don Vicente Nieto, Presidente de la Audiencia de Charcas, veremos un fragmento: 

Refiriéndose a La Plata, dice: “… De aquí han nacido los proyectos de independencia y el fomento de los Murillos, Lanzas, y demás caudillos de esta revolución…” 

En una parte de la Vista del Fiscal de la Audiencia de Charcas sobre los sucesos del 16 de Julio de 1809 en la ciudad de La Paz, dice: “Que la insurgencia escandalosa de La Paz es hija del contagio de la no menos extraña de la Ciudad de La Plata 

La Vista del Oidor Fiscal D. Pedro Vicente Cañete sobre el Origen y trascendencia de la conmoción del 25 de Mayo de 1809 en Chuquisaca, dice: “El contagio que propagaron estos mismos revolucionarios promovió la temeraria sublevación de Buenos Aires en el 25 de Mayo de 1810.” 

En un pasaje del oficio del Virrey, don Baltasar Hidalgo de Cisneros a la Audiencia de Charcas, dice: “… También se ha mandado acompañar a Vuestras Señorías copias, como lo hago de las sediciosas e incendiarias proclamas remitidas de esa Ciudad a La Paz, Cuzco, Potosí y otros pueblos…” 

Veamos algunas de las declaraciones de los futuros protomártires de la revolución de Julio a las autoridades judiciales españolas cuando se encontraban presos: 

Don Juan Basilio Catacora, declara: “… de cuyas resultas acordaron por último hacer un esfuerzo para imitar a los de la Ciudad de La Plata… 

Don Juan Bautista Sagárnaga dijo que: “… siguieron en todo las huellas de los de la Ciudad de La Plata…” y añade: “Que desde luego a esta Ciudad de la Paz no se le podía atribuir tan escandalosa invención y pésimo ejemplo para los Pueblos sino a la de Chuquisaca que había sido la primera…” 

Melchor León de la Barra refiriéndose a Michel, el emisario platense, dice: “… que sedujo a los Principales moradores paceños influyéndoles sentimientos de independencia…” 

Con esta repuesta a la Sra. Genoveva Loza Balsa y al Sr. Juan Reyes Aramayo, supongo que satisfice la demanda que ellos hicieron pidiendo que demostremos con documentos que en La Plata hubo una revolución. Y, tengo aún más información al respecto, ya que sé donde se encuentran los manuscritos en los archivos. Luego les dije en mi carta que una vez cumplida la respuesta, no desafío, invito a los historiadores paceños que retaron a sus iguales chuquisaqueños, a que proporcionen la documentación que ampara al 16 de Julio de 1809 como fecha inicial de la revolución independentista, y la hagan pública para el bien de la historia de nuestra patria. Creo que al momento de haber hecho el reto podían haber presentado algún documento que certifique la primacía de Julio sobre Mayo de 1809, y solo solicitaron la presentación de pruebas a los chuquisaqueños, y por curioso que parezca, tampoco se comprometieron a mostrar las suyas para demostrar lo contrario, como hubiera sido lo natural en ese momento, ¿porqué?, ¿estaban escasos de documentos?, ¿no tenían cómo probar su versión? 

En respuesta a mi carta recibí de don Juan Reyes Aramayo unas 13 ó 15 hojas escritas con letra muy menuda dándome sus hipótesis, haciendo que su respuesta fuera muy extensa pero, en ninguna de sus hojas encontré ni un solo documento o copia de algún manuscrito que certifique que en La Paz se dio el Primer Grito de Libertad. Solamente comprobé que él amparaba su versión en lo que dijo el historiador equis o el historiador zeta, paceños, desde luego. En cuanto a las transcripciones de manuscritos que les hice y que él y la Sra. Loza los pidieron, no hizo ni un solo comentario, es decir, ni siquiera tomó en cuenta para nada mi respuesta.

Luego de leer todo ese extenso legajo, le respondí. 

Señor:

Juan Reyes Aramayo.

La Paz.

Distinguido señor:

Respondiendo a su misiva adjunta y sus cuatro escritos, solamente puedo recordarle que cuando la Sra. Genoveva Loza Balsa y usted lanzaron un desafío a sus pares chuquisaqueños en una entrevista que les hizo la señorita Oblitas, reportera de la "Revista Oh!", a que éstos demuestren con documentos que en La Plata hubo una revolución, les respondí adjuntando las copias de fragmentos que demostraban que en La Plata sí hubo una revolución, pues así lo pidieron y se las envié atendiendo su solicitud. 

Sin embargo, en su respuesta ni siquiera consideró en serio los manuscritos que transcribí parcialmente, y que ustedes los pidieron, ¿por qué?, ¿acaso usted desconoce como legítimos esos documentos?, ¿acaso para usted no sirven como una prueba contundente los documentos que nos dejaron los españoles?, si no los acepta, le pregunto: ¿en qué basa sus hipótesis?, ¿en lo que dijeron los historiadores equis y zeta?, ya en la obra que escribió conjuntamente con la señora Loza adoptó ese sistema, apoyarse en los escritos por otros historiadores, y si esos historiadores se equivocaron, ¿usted acepta seguir arrastrando el error?. Considero que no es la forma correcta para basar una narración, ya que la forma exacta es analizar lo que está escrito en los documentos y contarles a sus lectores, sin mentirles, como lo hacen con la "Junta Tuitiva de los Derechos del Rey y del Pueblo", monarquista, el Plan de Gobierno, monarquista, pues, el primero se fundó con el mismo objetivo por el que fue confeccionado el segundo por los complotados, para defender a don Fernando VII contra la angurria de doña Carlota, Princesa del Brasil, y que ahora le cambiaron el nombre dándole el título pomposo de: "Estatuto Constitucional", para engatusar a los lectores incautos que creen que sus historiadores no les mienten, y como estos lectores les creen "a pie juntillas", los cronistas paceños siguen narrando acontecimientos que nunca ocurrieron; resumiendo, les venden historias noveladas. 

Al momento de responderme, ¿por qué no adjuntó el o los manuscritos que demostraban que el Primer Grito de Libertad lo dieron el 16 de Julio de 1809?, para liberarlo de la responsabilidad de responder a esa pregunta, se la contestaré: no los tiene. Porque si los tuviera, los habría adjuntado en su libro y en la primera página, ¿no? 

Ya desde los tiempos que vivía don José Rosendo Gutiérrez y otros historiadores, nunca, ninguno de ellos pudo demostrar documentalmente sus aseveraciones de haber sido el 16 de Julio el primer día de la revolución independentista, y ahora a usted, don Juan, le ocurre lo mismo, solo tiene hipótesis más hipótesis y todas indocumentadas, o relatos de otros historiadores que usted los repite. 

En contraposición a lo que transcribe Ud. de la obra de don Estanislao Just Lleó, del mismo libro le copio un pasaje en el que nos muestra dónde se dio el primer levantamiento y cómo se propagó: 

"Considerando de esta forma el suceso revolucionario - los siete meses - la finalidad del movimiento es claramente independentista." – "... la acción libertaria, supone el comienzo de la lucha que llevará al Alto Perú a la consecución de su independencia de la corona de España." – "Los sucesos de La Paz de Julio de 1809, y los del año siguiente en otros lugares del territorio – Cochabamba, Oruro, Potosí, etc. solamente adquieren su propia comprensión partiendo de la obra revolucionaria de Charcas......... el movimiento chuquisaqueño llega a entroncar con el que surge un año más tarde en la capital del virreinato, Buenos Aires, y con el movimiento general emancipador hispanoamericano." – "El movimiento de Charcas es el comienzo de la lucha por la emancipación de los territorios altoperuanos." – "El desarrollo de los sucesos está estréchamente vinculado……… con el movimiento de la Junta de Buenos Aires de 1810. Por tanto, la fecha de 1809 – 25 de Mayo – parece más acorde con la realidad de los sucesos." – "Por todo ello, creo que, con las limitaciones que supone todo lo enfático, podríamos llamar a Charcas, la cuna real de la independencia hispanoamericana." (Páginas 560 y 561). 

Si usted tiene por norma transcribir y basar sus narraciones en las que escriben otros historiadores sin considerar para nada los manuscritos, le pregunto: ¿por qué no incluyó en la respuesta que me envió lo escrito en el anterior párrafo?, otra vez responderé por usted: no le convenía contradecir sus versiones indocumentadas. 

Y la verdad es que por muy contundente que sea un argumento imperativo de una hipótesis relativa a un acontecimiento histórico, nunca podrá ser tan categórico ante lo imperativo y contundencia de un documento manuscrito de esa época determinada que relata el evento.  

Espero que en el futuro haga mayor investigación entre los manuscritos y deje de atenerse a los otros historiadores, y considere muy en serio el mensaje que le doy en el párrafo anterior.

 Espero, sinceramente, que a vuelta de correo me mande un escaner por el correo de Internet del o los manuscritos que amparen al 16 de Julio como la fecha inicial de la revolución de 1809, y se lo pido por segunda vez, mientras tanto, ¿de qué sirve hacer polémica de algo que no se puede probar?, ah!, casi lo olvido, por cierto que tengo más manuscritos que prueban que el 25 de Mayo de 1809 fue y es la fecha magna del Primer Grito de Libertad en hispanoamérica, así que usted debe moverse mucho y encontrar sus pruebas, y olvídese de las hipótesis de otros historiadores, pues con ellas no prueba nada. 

 

Muy atentamente.                       Sergio Villa Urioste. 

Respetados oyentes que me escucharon esta disertación, les informo que hasta este momento en que acabo de leerles mis escritos, no he recibido ninguna correspondencia remitida por los historiadores del norte con las pruebas que demuestren que el Primer Grito de Libertad fue dado en la ciudad de La Paz, como ellos aseveran. 

Agradezco a los presentes por haber tenido la paciencia de escucharme. Gracias.