En el Bicentenario de la Gesta Libertaria de América Hispana

 

Saul J. Escalera, Ph.D.
Asociación de Inventores de Bolivia
New York Academy of Sciences

El pasado 25 de Mayo, 2009, se celebró en Bolivia el Bicentenario de la Gesta Libertaria de Chuquisaca en la capital de la República de Bolivia: Sucre. Este evento conocido como el Primer Grito Libertario de América, o la chispa de la liberación americana, es considerado como el primero de los movimientos independentistas en la América Hispana.

REBELION DE CHUQUISACA

En 1809, La Plata era la Capital y Sede de la Real Audiencia de Charcas — el tribunal judicial más importante de la colonia española en América del Sur — que reunía a la burocracia de la Audiencia y del Arzobispado, y gracias a ellas estableció importantes relaciones internacionales.

Así como la importancia de Potosí radicaba en la riqueza de su famoso cerro, la de Chuquisaca giraba en torno a la Audiencia y la Universidad Mayor Real y Pontificia de Chuquisaca, la cual — fundada en 1642 y reputada en la época como de las mejores del mundo — atraía estudiantes de los virreinatos de Lima y de Buenos Aires, por lo que la ciudad era llamada la "Atenas Americana". Fue en este ambiente donde los doctores de la Academia Carolina de la famosa Universidad de San Francisco Xavier de Chuquisaca, estudiaban los escritos de Santo Tomas de Aquino y sus ideas sobre la resistencia a la tiranía y el desconocimiento de las leyes injustas, leían temas de libertad, fraternidad e igualdad de Francia y se embebían de los resultados exitosos de la Revolución de las colonias inglesas en Norteamérica; todo ello influenció para gestar las ideas libertarias y planificaron, con mucho cuidado, la expulsión del poder español de los países del Sur del Continente Americano.

 

Los oidores de la Real Audiencia de Charcas, con apoyo del claustro universitario dirigido por Manuel de Zudáñez, y sectores independentistas liderados por los doctores de la Academia Carolina, destituyeron al Gobernador Pizarro y formaron la Junta de Gobierno. Las fuerzas del ejército real no pudieron aplacar los ánimos de libertad del pueblo chuquisaqueño. No se le quita ni un poco de mérito a la rebelión del 25 de Mayo, 1809, de Chuquisaca, porque detrás del motivo de apoyo al monarca español Fernando VII, coexistían las ansias de liberarse de Madrid, la distante y centralista metrópoli al otro lado del océano Atlántico. La libertad maduró en la Academia Carolina de las aulas universitarias de San Francisco Xavier y se gestó en las calles por mestizos y plebe.

 Se sabe que el "motivo" fue la invasión de Francia Napoleónica a España y el apoyo al destituido monarca español Fernando VII de su trono; un "motivo" más digerible para que la clase burócrata de Chuquisaca apoyara el movimiento de los jóvenes doctores de La Plata. Una proclama más populista, como la de La Paz (1), hubiera llevado el movimiento chuquisaqueño al fracaso temprano rotundo (2). Todos sabemos que el resultado fue exitoso y se esparció por todo el continente sudamericano.

En efecto, con el objetivo disimulado de transmitir sus leales intenciones para con Fernando VII, los revolucionarios de Chuquisaca enviaron emisarios a distintas ciudades de América del Sur, con la misión de fomentar los sentimientos independentistas entre sus habitantes (1). Estos comisionados conformaban una sociedad secreta, conocida como la Sociedad de Independientes.

La rebelión de Chuquisaca el 25 de Mayo de 1809, fue la expresión de descontento de la burocracia (criolla blanca) y la clase media (mestiza educada) contra el poderoso imperio español de ese entonces. No fue una revuelta popular improvisada ni mucho menos, fue orgánica y planificada, que sólo esperaba un motivo menos "revoltoso" y más de descontento con las autoridades coloniales para evitar fracasar en su intento libertario (1).

REBELIÓN DE LA PAZ

Los patriotas de La Paz, se basaron en el modelo de los acontecimientos de Chuquisaca, con la llegada del emisario chuquisaqueño Dr. Mariano Michel, quien trajo el documento titulado "Proclama de la ciudad de La Plata a los valerosos habitantes de La Paz", que luego fue adoptado como "Proclama de la Junta Tuitiva de La Paz" (3). Los independentistas de La Paz se reunieron el 12 de Julio y acordaron dar el golpe definitivo el 16 de Julio, aprovechando la circunstancia de que se licenciaría la tropa real después de la procesión de la Virgen del Carmen, los principales conjurados eran Pedro Domingo Murillo (4), Melchor Giménez, Mariano Graneros y Juan Pedro de Indaburo, todos oficiales del ejército realista. (Ramón Muñoz en su libro: La Guerra de los 15 años en el Alto Perú).

En 1809 La Paz era un importante centro productivo agrícola, aurífero y cocalero, y la rebelión del 16 de Julio de ese año fue un movimiento menos orgánico que el de Chuquisaca, ejecutado por oficiales del ejército realista con el apoyo de las clases mestiza e indígena, y tuvo un origen más espontáneo y más revolucionario, porque representaba el descontento "popular" frente al dominio español. Fue una continuación de los intentos revolucionarios marcados por los mestizos, Antonio Gallardo en La Paz, 1601; Tupac Amaru en Cusco y Julian Tupac Katari con su cerco a La Paz en 1781; y el alzamiento del platero Alejo Calatayud en Tarata, 1789. "Todos guerreros quechuas y aymaras, que mostraron su coraje y valor en sus acciones revolucionarias, pero que estuvieron divorciados de las ciudades, y de los criollos y mestizos nacidos en tierras indoamericanas. No tomar contacto con las urbes coloniales les costó la derrota; de no haber sido así, quizá el destino de los movimientos indígenas hubiera sido más exitoso" (5) (Juan Bautista Pabón, El Diario, Mayo 29, 2009).

CHUQUISACA Y LA PAZ, REBELIONES QUE INICIARON LA LIBERACION DE LA AMERICA HISPANA.

Sostengo la tesis de que ambas rebeliones fueron complementarias, en el sentido en que si sólo una hubiera ocurrido, no habría tenido el mismo resultado exitoso que tuvieron ambas (6). Por lo tanto, no se consigue entender el tratamiento regionalista de algunos historiadores de La Paz de pretender haber lanzado el "primer grito de libertad" en el continente sudamericano. Esta pretensión es absurda en mi opinión, y sólo puede ser hecha por individuos egoístas y xenófobos, que distorsionando la historia pretenden hacer prevalecer su región como la verdadera cuna de la independencia de Bolivia (1).

Ni un extremo, ni menos el otro; porque todos (chuquisaqueños, paceños, cochabambinos, cruceños, tarijeños y potosinos etc.) pusieron sus vidas como ofrenda a la libertad del Alto Perú (hoy Bolivia), sometida, sin más titulo que la conquista, a la arrogancia castellana.

Finalmente, no se trata de establecer cual rebelión fue más importante que las demás, se trata de reconocer que cada evento tuvo su parte importante en la consecución de la libertad de América del Sur. Por lo que tanto la celebración del Bicentenario del 25 de Mayo, 2809, como  el del 16 de Julio, 1809, son hitos históricos que merecen todo respeto y admiración del pueblo boliviano y sudamericano en general (2 y 7).

CELEBRACIÓN PARALELA EN BOLIVIA

La decisión del actual gobierno de Evo Morales de minimizar la celebración del Bicentenario del Grito Libertario de Chuquisaca y desplazar hacia atrás las glorias de 1809, celebrando actos indigenistas "en paralelo" en la región de Potosí, fue absolutamente equivocada. "El intento de retrotraerlas a los sucesos de Oruro en los años 1780-1781, o a la gesta de Julián Apaza, sólo pueden surgir de mentes y opiniones que no han rescatado el trabajo de Ramiro Condarco referido al tema" escribe Juan Antonio Alvarado <jaalvkir@gmail. com>.

Una vez más el gobierno masista manifiesta su desesperación de hacer aparecer las acciones de los originarios como superiores a las otras acciones de mestizos y criollos en los eventos históricos de 1809, organizando ofensivas culteranas, con eufemismos a granel, para ensalzar al indigenismo, menospreciando la contribución de la clase mestiza y criolla (8). Debemos quedarnos con el insigne pueblo altoperuano como actor principal en la construcción de una Patria grande y libre por medio de las gestas patrióticas de 1809, ya que en todos sus estratos sociales — mestizos y originarios —  anidaban los más puros sentimiento patrióticos. ¡Gloria a todos ellos!

¡VIVA EL BICENTENARIO DE LA GESTA LIBERTARIA DE AMERICA DEL SUR!

(1)  Ver “Carta Revista Oh!”

(2)  Ver “Desgano paceño por secundar…”

(3)  Ver “Documentos y libros apócrifos”

(4)  Yo no sé qué comandó Murillo, pues llegó cuatro horas más tarde después de la toma del Cuartel por los que le secundaban. Y, cuando hubo el enfrentamiento en Chacaltaya con Goyeneche, él ya se había ido a los Yungas, ¿de huida?, ¡vaya héroe!

(5)  Los movimientos indígenas no fueron como los del discurso de Evo Morales Ayma. Tupac Amaru y cualquiera de los otros movimientos indígenas, no buscaban la independencia, solamente querían el reemplazo de las autoridades que los extorsionaban con los impuestos. Se sabe que Amaru, incluso, tuvo seguidores criollos, mestizos y españoles.

(6)  Estoy de acuerdo con Ud., La Plata y La Paz hicieron una sola revolución y, creo que la Revolución del 25 de Mayo de 1809, fue la que abarcó todo el territorio de la colonia española, siendo una sola con cientos de levantamientos y en diferentes fechas posteriores a la de Mayo, desde Buenos Aires hasta Sultepec en México y posiblemente la de Dolores, en ese país, ¿por qué?, pues porque en todas ellas se solaparon los levantamientos con el vitoreo “¡Viva Fernando VII!” y, ¿de dónde nació esa idea y cómo cundió?: de los doctores de La Plata. Los emisarios enviados por los platenses, son los indujeron a los revoltosos de todos esos territorios y se divulgó como reguero de pólvora.

(7)  Si los paceños no secundaban a la revolución de Mayo, ésta podía haber fracasado en la Intendencia de La Plata y no habría servido de mucho sin su ejemplo al resto de los territorios de Hispanoamérica. Quién sabe, esta circunstancia nunca la sabremos en qué habría acabado.

(8)  Un disparate más de Evo Morales Ayma y, por demás demagógica