> casa de la libertad


           

Lic. Blanca Nelly Tórrez Martínez
Socia de Número de la Sociedad Geográfica y de Historia "Sucre"

  1. ANTECEDENTES.

Nace en 1886, la "Sociedad Geográfica Sucre" fundada por científicos y personas ilustres de la ciudad, quienes en forma desinteresada van acopiando numerosos documentos relacionados con nuestra historia. Estos son los iniciadores de una era cultural fructífera y además los custodios de estos documentos, que sin ellos no hubiéramos podido saber de nuestro ayer, por razones obvias que durante la Guerra de la Independencia se perdieron o fueron a dar a la hoguera por personas que no entendían lo que es un documento de valor para todo un continente, como son los que guardan en la Casa de la Libertad de la Ciudad de Sucre, Capital de la República de Bolivia.

EL MUSEO.-

La palabra museo etimológicamente proviene del latín museum o del griego mouseion, edificio o lugar destinado para el estudio de las ciencias, letras humanas y artes literarias. Según la historia era el Museo una reunión o Sociedad de sabios y de literatos que el Rey Tolomeo Soter fundó en la ciudad de Alejandría. Edificio donde se reunían los individuos de esta especie de academia Fuerte inmediata a la ciudadela de Atenas en la que se veía el sepulcro del poeta Museo. Es también el título de las obras que contienen la representación, por medio de láminas, y la descripción de todos los objetos artísticos de un museo. Lugar donde se guardan curiosidades pertenecientes a las ciencias y artes, como pinturas, medallas, máquinas, armas etc. y también el recuerdo histórico de un país o de una región grande de un continente.

Desde fines de la Edad Media se dio el nombre de Museo, en sentido literal, al edificio destinado a guardar las colecciones, objetos interesantes en el terreno de la historia natural o del arte y posteriormente se hizo extensivo a los edificios que albergan pinturas artísticas, en la época moderna.

Por tanto la palabra Museo es sinónimo de colección de objetos de arte o ejemplares históricos de un país o región, al igual que ejemplares científicos de cualquier género que sea.

El que hoy nos ocupa es, sin duda, el más importante en Bolivia y parte del Continente Americano, ya que aquí se muestra el paso del hombre por los siglos, y que podría dividirse en tres grandes épocas como vestigio de la vida del ser que vivió o estuvo de paso y dejó algo que recuerda con mucha unción.

Estas tres épocas importantes sin duda fueron las que marcaron en los siglos como la primera Religiosa, la segunda Cultural. y por último la tercera Republicana. En la época Religiosa está aquella en la que se hace la compra del terreno por la Orden Jesuítica y la edificación del Convento y Capilla que nos ocupa y donde se guardan todos aquellos objetos y documentos que actualmente son expuestos al público.

Como Centro Cultural, desde el momento que se funda la Universidad Real y Pontificia de San Francisco Xavier, funcionando como Paraninfo Universitario, que tanto nombre dio al Continente, porque fue llamada "Atenas de América" desde 1624.
 

Se denomina "Casa de la Libertad" al antiguo edificio universitario de los jesuitas, porque en él se graduaron como doctores de Charcas los  principales protagonistas de las revoluciones de 1809: el 25 de Mayo en Chuquisaca, el 16 de Julio en La Paz, el 10 de Agosto en Quito, así como la del 25 de Mayo de 1810 en Buenos Aires, y porque en su recinto se proclamó la independencia del Alto Perú o Charcas el 6 de Agosto de 1825.
 Este bello edificio, construido antes de 1700 por la Compañía de Jesús para el funcionamiento de la Universidad de San Francisco Xavier, comprende un amplio claustro rodeado de galerías de una sola planta, bajo cubiertas que se apoyan en columnas de piedra granítica. Un gran portón de cedro nativo, tachonado de clavos de bronce con dos grandes aldabones, se abre sobre la Plaza Mayor. Al fondo del claustro, enfrente del zaguán a bovedado, se levanta la que fue capilla doméstica de la Universidad.
Se destinaba a la función de Sala Mayor para la realización de los más importantes actos académicos. Allí exponían sus tesis los aspirantes al grado de doctor de Charcas.
A poco de terminada la guerra de la emancipación, en esa Sala Mayor se reunió, a partir de julio de 1825, la asamblea de diputados de las cinco provincias altoperuanas convocadas por el Mariscal Sucre por decreto de 9 de febrero, para deliberar sobre el destino del país. Asamblea que decidió proclamar la independencia el 6 de Agosto de ese año, y fundar la República Bolívar.
Desde entonces, hasta 1898, en ese magnífico recinto se reunió el Congreso Boliviano. En él se sancionó la primera constitución de Bolivia, redactada por el Libertador Bolívar, así como las leyes fundamentales del nuevo Estado, y en él prestó juramento, como primer Presidente de la República el Mariscal Sucre, como lo hicieron después otros mandatarios.

Desde que dejó de ser la sede del Poder Legislativo, este edificio tricentenario ha pasado a ser un repositorio de reliquias históricas, de efigies de personajes que forjaron nuestra historia, de colecciones de documentos inéditos, de colecciones de periódicos, de folletos y de cientos de mapas y planos, algunos con tres siglos de antigüedad.
 Posee también una rica biblioteca especializada en historia y geografía. La mayor   parte de estos bienes pertenece a la Sociedad Geográfica y de Historia "Sucre", fundada en 1886, que durante varios decenios los fue adquiriendo y coleccionando. A esta prestigiosa y benemérita sociedad le fue encomendada, por Decreto Supremo de 1939, la custodia y conservación de la Casa de la Libertad hasta 1974, año en que por Decreto Supremo de 25 de noviembre se encomienda al Banco Central de Bolivia la reparación y cuidado de la Casa y el sostenimiento del personal que la atiende. En 1983 por Decreto Supremo de 3 de agosto, elevado a rango de ley el 5 de febrero de 1986, se encomendó al Banco Central de Bolivia la tuición y administración general de la citada Casa.
El edificio en sí, con su centenario Salón de la Independencia, antes capilla jesuítica, es sin duda el mayor monumento cívico-religioso de la Nación. Constituye una joya arquitectónica virreinal y a la vez la más importante reliquia histórica, porque en su recinto se forjó la independencia nacional, nació y se bautizó la República Boliviana.