EN CHARCAS NACIÓ LA LIBERTAD DE AMÉRICA

Gastón Solares Ávila
PRESIDENTE
SOCIEDAD GEOGRÁFICA Y DE HISTORIA "SUCRE"

El título pertenece a un artículo publicado en el Boletín No 845 de la Academia Colombiana de Historia, escrito por el académico Antonio Cacua Prada, hombre polifacético, autor de alrededor de ochenta libros.

Sintetizar su hoja de vida implicaría ocupar mucho más espacio que el destinado a esta columna, por lo que sólo es posible indicar que se trata de un doctor en ciencias económicas y jurídicas, graduado además en periodismo y radiodifusión, licenciado en ciencias de la comunicación y especialista en derecho laboral y cooperativas, diplomático, profesor universitario y amante de la historia y de los viajes, lo que le ha dado formación integral y autoridad moral para escribir sobre temas tan importantes como el que motiva esta nota.

Esta fecha es oportuna para comentar el pensamiento de tan ilustre ciudadano colombiano sobre el inicio de la independencia en la América Hispana, transcribiendo textualmente algunos de los párrafos escritos en el Órgano oficial de la Academia Colombiana de la Historia fundado en el año 1902:

“Chuquisaca tiene la primogenitura de haber proferido desde la cumbre de los Andes el grito sonoro de independencia, que como trueno retumbó en todas las colonias ultramarinas de España, y con su descarga eléctrica iluminó las inteligencias de los criollos y produjo el desenlace de los sucesos que en cadena manifestaron en forma vehemente el sentimiento colectivo de su libre determinación. La Audiencia de Charcas, la Universidad de San Francisco Xavier, la Academia Carolina y las Tertulias, fueron el semillero de la gesta gloriosa del independentismo continental y la patria fundacional de la libertad americana”.

En 1559 el rey Felipe II instituyó la Real Audiencia de Charcas. Por medio de las jurisdicciones eclesiástica y civil, España impuso en forma omnipotente su autoridad en sus colonias de ultramar. En 1605 la sede episcopal de La Plata pasó a ser arquidiócesis y establecieron la diócesis de La Paz como sufragánea. La Audiencia personificó la política española en América. Ejerció las funciones políticas, legislativas y judiciales, “resumiendo en uno solo todo el poder público”. Con la Universidad de San Francisco Xavier, Charcas completó la trilogía de los poderes civil, religioso e intelectual. Fue en esa Universidad en la que se formó la intelectualidad civil y religiosa de la Argentina, Uruguay, Chile, Ecuador y Perú, a la que en 1776 se anexó la Academia Carolina, donde los juristas hacían prácticas forenses y donde se discutían y se debatían los principios y normas fundamentales sobre la libertad e independencia, afirma el historiador Cacua.

Dentro de la bibliografía consultada, como no podía ser de otra manera, cita al jesuita valenciano Estanislao Just S.I., autor de la tesis doctoral “Los sucesos de Chuquisaca: 1809”, seguramente la obra más completa escrita sobre el comienzo de la independencia en la América Hispana y termina con la síntesis de las conclusiones, que afirman que el movimiento que se gestó en Charcas se extendió del 25 de mayo al 25 de diciembre de 1809, que la finalidad de la rebelión fue claramente independentista, que las causas del movimiento se basaron en los más clásicos principios del origen de toda sociedad y de los derechos del rey y del pueblo, que los sucesos de Charcas de mayo de 1809 y de La Paz, del 16 de julio del mismo año, forman una unidad y que Chuquisaca es la cuna real de la independencia hispanoamericana.

Finaliza el artículo, expresando: “Podemos decir con el Poeta de las Epopeyas, Aurelio Martinez Mutis:

“Conquista inmarcesible y redentora
de tu revolución, soplo fecundo
que predijo a tu pueblo un nuevo día
y fue a alumbrar la inmensidad de un mundo”.
“Tu aliento invicto por doquier expandes,
el león inmortal no ha envejecido,
aún se escucha el clamor de su rugido
en las cóncavas grietas de los Andes”.